lunes, 14 de marzo de 2016

El sueño hecho pedazos

Una fosa de insensibilidad la que llevamos sufriendo las familias de las víctimas del franquismo en tantos años de decepciones, respiramos hondo y nos vamos encontrando con todo tipo de personajes en el camino, una derecha corrupta que obstaculiza las exhumaciones para seguir tapando los crímenes de sus padres y abuelos, para no tener que devolver lo robado, una supuesta izquierda cortesana, amiga de las frases grandilocuentes que al final hace lo mismo que sus supuestos antagonistas, cerrarte puertas con una palmada en la espalda, buscar tapaderas para justificar los silencios cómplices, que no se remueva la tierra donde tienes a tus familiares, falsas promesas de homenajes, una forma de callarnos, de que no podamos jamás hacer justicia, reparar el tremendo daño, que nuestros mayores puedan enterrar a sus muertos.

Tanto tiempo, tanta tristeza, tantas decepciones en este camino de injusticias, crímenes de estado y corrupción política, mentiras, mentiras, nuevas mentiras cada día, viendo como es más importante cualquier proyecto urbanístico para mafiosos constructores, para maltratadores de animales, que exhumar una fosa común, que sacar unos huesos, restos de quienes fueron asesinados por defender la libertad y la democracia.

Uno no sabe bien ya lo que hay, porque se siguen riendo de nosotros políticos y “asesores” que surgen de la nada, que nunca han luchado por la memoria, traídos de no se sabe donde, que no quieren arriesgarse a que saquemos a nuestros muertos de los agujeros del terror.

¿Qué tienen que ocultar? ¿Qué tienen que perder? ¿Cuál es el problema? ¿Dónde están los obstáculos? ¿Qué sinuosos misterios, favores o presiones hay detrás de que a unas familias se les niegue la justicia y la oportunidad histórica de enterrar dignamente a su gente?

Aunque estemos tristes vamos a seguir luchando, detrás de nosotros, cuando nos vayamos para siempre de la tierra vendrán otros, las nuevas semillas que plantamos en cada acción, en cada lucha.

Ya no nos creemos nada, jamás confiaremos en quienes mienten por sistema, juegan con los sentimientos de personas mayores testigos directos de asesinatos terribles.

La lucha sigue porque la memoria es invencible, jamás prescribe el dolor. Nos agotamos, lloramos, morimos en el intento, pero las grietas del futuro se abrirán para que desde las profundidades salgan miles de hombres y mujeres asesinados, vilipendiados, ridiculizados, enterrados por el olvido y una gestión política vergonzosa, con las manos manchadas de sangre.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

María Martín, primera víctima del franquismo en declarar ante el Tribunal Supremo, 
junto a la cuneta donde reposa su madre (Pedro Bernardo, Ávila). Murió en
2012 sin haber podido recuperar sus restos.

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