viernes, 26 de febrero de 2016

Diseminados en la niebla

El bombillo brillaba en la entrada del viejo patio canario rodeado de mariposas nocturnas y polvo en suspensión, los dos muchachos guardaban las pistolas bajo la maceta con el drago (1), no era fácil disimular que en el suelo había un agujero excavado hacía años, pocos días después del golpe fascista del 36, cuando los camaradas del partido decidieron resistir y fueron asesinados, ni siquiera pudieron disparar contra nadie, se los llevaron directamente de sus casas las oscuras madrugadas para desaparecerlos.

Daniel Trujillo estaba limpio, no recaían sospechas sobre el de su militancia clandestina en el PCE, junto a Pedro Luján y Carlos Alberto Díaz formaban la célula, recorrían las calles de Santa Cruz de Tenerife cuando salían a poner pintadas contra la dictadura, repartir los panfletos escritos con maquina de escribir y papel de calco, logrando sacar durante muchas horas cien o doscientas copias con la hoz y el martillo, proclamas por la libertad y la democracia, por la memoria de sus muertos, hojas blancas que iban dejando en los portales, en las entradas del mercado, cerca de las tiendas de aceite y vinagre de aquella ciudad inundada por la muerte.

De repente escuchó un estruendo en la entrada, era Martín Fumero, el joven maestro de escuela de Tacoronte, venía con la cara descompuesta gritando:

–Se llevaron a Julián y a Luisa, la guardia civil entró en la casa, vienen a por nosotros, tenemos que salir de aquí como sea.

Los hombres sacaron las armas metiéndolas en las desgastadas mochilas, corriendo hacia la calle, todavía era de noche, caminaron hacia San Andrés sigilosamente por los caminos de tierra, lejos del escaso tráfico, para subir hacia las montañas, por los acantilados repletos de cardones (2) y tabaibas (3), escalando por los empinados senderos de los pastores, hasta llegar tras varias horas al frondoso y húmedo bosque del Macizo de Anaga (4). Ya casi amanecía, el sol rojo salía sobre el inmenso mar, el de la libertad, el de la esperanza, de quienes lograron salir de aquel laberinto isleño de terror, tortura y crímenes.

En la montaña todo era niebla, la fina lluvia caía impregnando la tierra de una fina capa de rocío, un manto tenue de fragancias desconocidas, las que los jóvenes habían sentido en las caminatas que organizaban antes por esa parte mágica de la isla. El frío se incrustaba en la piel y avanzaban hacia un lugar donde ocultarse y reorganizarse, se sentaron bajo unas piedras gigantes, uno de los roques que adoraban los antiguos, casi no hablaban, temblaban y no sabían si era de miedo mientras Carlos le decía algo a Pedro sonó un trueno, una ráfaga infernal que venía de un lugar desconocido, Martín vio como cayeron los compañeros, y una bala atravesaba su espalda dejándolo inmóvil, con el cuerpo paralizado desde el cuello a los pies.

Las pistolas se quedaron en las mochilas, tampoco pudieron disparar. Los tricornios y los correajes de la partida de Falange aparecieron desde las sombras, salían de la niebla como seres espectrales acercándose a los cuerpo acribillados, solo Fumero estaba vivo, cerró los ojos fingiendo estar muerto, el capitán Morales habló con su acento gallego:

-Están muertos estos hijos de puta, cayeron como perros.

Ordenó enterrar los cadáveres allí mismo, a pocos metros del inmenso roque sagrado, varios falangistas sacaron sus picos y asadas, abrieron la tierra mojada, en pocas horas la fosa estaba preparada, habilitada para albergar el cuerpo de los héroes. Martín no decía nada, quería evitar las horribles torturas, sabía que era mejor morir, vio como la tierra lo tapaba, tierra fresca que olía a estiércol ancestral, milenario, alcanzó  por un instante a ver las nubes volando entre los pinos gigantes antes de cerrar los ojos para siempre, el vuelo diseminado de los sueños.

(1) Dracaena Draco, especie vegetal de la Macaronesia.
(2) Euphorbia Canariensis, especie vegetal endémica de las Islas Canarias.
(3) Arbustos perennes del género Euphorbia endémicos de las Islas Canarias.
(4) Formación montañosa y rural de la isla de Tenerife.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Guerrilleros antifascistas muertos

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