martes, 17 de noviembre de 2015

@Cocacolaenlucha nos convida a creer cuando decimos futuro

A Beatríz Andino, su marido, su niño, sus padres, su hermano...

Son mujeres y hombres donde los ojos son infinitos horizontes de esperanza, navegan en su campamento, la acampada de los sueños, de la dignidad de la clase trabajadora. Tuve la suerte de vivirlo, de estar con ellos/as el sábado 14 de noviembre, tratado con una amabilidad jamás sentida, la que solo puede partir de corazones insurgentes, los que hacen que el mundo cambie, que la madre tierra gire en el sentido de los derechos sociales, la concordia, la igualdad, la fraternidad entre los pueblos.

El colectivo de trabajadoras y trabajadores de @cocacolaenlucha va mucho más allá de cualquier definición, son milicia popular, guerrilla de sueños y ternura, un ejemplo a seguir para que la mafia gobernante deje robar el patrimonio público, de asesinar, de destruir el futuro de las personas de bien que no entienden de estafas, de saqueos, de desahucios para beneficiar a los criminales que les pagan sus vicios caros, sus drogas, sus putas, su particular genocidio que en menos de cuatro años se ha llevado por delante a más de 20.000 personas, gente normal, como ustedes y yo, “suicidadas” por un estado en manos de demonios.

Cuando escribo estas líneas el campamento de Fuenlabrada ya estará desmontado, tuve la suerte de estar en su despedida, en una boda de dos “espartanos/as” enamorados/as entre pancartas, carteles y consignas, brindar por la revolución, gritar con ellos/as “¡Ni un paso atrás!”, llorar de emoción entre unas personas increíbles, forjadas entre palos y patadas de la siniestra policía del régimen borbónico, niños y niñas que aprendieron a caminar entre casetas, mujeres embarazadas de futuro, hombres y mujeres que perdieron a sus parejas en estos dos años de presiones, chantajes, amenazas y cargas de los esbirros del Partido de la Gürtel, siempre al servicio de las empresas más podridas y corruptas de la historia de la humanidad.

Aunque no me cuesta escribir, algo en la garganta me inunda, me cuesta tragar saliva, me brotan demasiados sentimientos, se me acumulan y cada letra, como dijo el trovador, la cambiaría por un saco de balas de luz para la lucha, para ese camino que todavía les queda en el Tribunal Supremo para recuperar lo que esta gentuza les ha robado, masacrando el futuro de miles de familias que resistiendo hasta la victoria han logrado ser readmitidos/as, seguir bregando solo para vencer y jamás para rendirse.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

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