lunes, 20 de abril de 2015

Desastre ecológico en aguas Canarias con responsabilidades políticas

La nefasta gestión de los gobiernos central y autonómico en la catástrofe del pesquero ruso “Oleg Naidenov” en aguas canarias, denota la absoluta falta de coordinación y total ineficacia de las autoridades ante sucesos de esta magnitud.

Un incendio que según expertos se podía haber apagado en el mismo muelle con espuma, para luego aislarlo y sacar todo el combustible, no cometer el gravísimo error de conducir el buque hacia una zona de enorme biodiversidad, lugar de paso de las migraciones de distintas especies de cetáceos que en estos meses están en época de cría, donde numerosas aves pescan cada día, el hábitat y ecosistema permanente de todo tipo de tortugas y otros animales marinos, que se están viendo afectados por una mancha de vertido que ya supera los 70 kilómetros.

El ministro de industria ha dicho vergonzosamente que dicho accidente no afectará al turismo en las islas, cubriéndose las espaldas ante la intención de montarle a Repsol una zona de extracción de crudo, poniendo en riesgo el medio natural y el futuro turístico del archipiélago canario.

José Manuel Soria, ha demostrado de nuevo su prepotencia y falta de respeto con la naturaleza, afirmando que la mancha se aleja hacia las costas africanas, donde su población mayoritariamente vive de la pesca.

Pero claro, da igual, lo importante es cubrir el expediente, seguir mintiendo al pueblo ante este desastre ecológico, declarar dicha franja de mar como zona de exclusión aérea para que nadie tome imágenes de los animales muertos, tapando cualquier hueco, ocultando, mintiendo como ya hicieron hace trece años con el hundimiento del Prestige en Galicia, en una política rastrera y sin ningún tipo de sensibilidad y respeto hacia la madre tierra.

Muchos animales están muriendo ahora mismo, la marea se lleva sus cuerpos, nadie puede ver nada, ni siquiera buscan los cadáveres, según informes de varios expertos en aves y cetáceos. Se trata de meter la cabeza bajo la tierra, no reconocer su error criminal, su putrefacta forma de actuar, siempre en perjuicio de los seres más débiles, tal como hacen con otros animales de dos piernas, los humanos del estado español, víctimas de sus políticas de recortes, reformas laborales, generación de hambre infantil, corrupción generalizada y otras metodologías para el genocidio social, que tanto el PP como sus esbirros del poder financiero internacional dominan a la perfección.

Las ballenas, las tortugas, las aves, llevan millones de años recorriendo libremente estas aguas, teniendo a sus crías, disfrutando de la pureza del océano, para que ahora estén sufriendo las consecuencias de un mar inundado de fuel, la destrucción de su entorno, arrasando la vida, la riqueza ecológica de una zona del planeta con especies únicas, en muchos casos en peligro de extinción.

Los culpables de este holocausto natural deben pagarlo muy caro, ser juzgados en tribunales internacionales por crímenes contra la biodiversidad del planeta, que les caiga encima todo el peso de la ley, de lo contrario en pocos años se repetirán otros nuevos atentados al medio natural con patente de políticos ineptos, prepotentes y sinvergüenza.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

1 comentario:

  1. no hay justicia para estos miserables no pararan asta que acaben con el planeta o asta que solo se puedan comer su `puto dinero ¡¡que pena y que asco me dan¡¡

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