miércoles, 25 de marzo de 2015

La muerte de la democracia

Neveras vacías en millones de hogares del estado español, niños y niñas en situación de empobrecimiento extremo, con Canarias como la primera comunidad en miseria y malnutrición infantil, según datos de Unicef y Save the Children, todo tipo de abusos de unos gobernantes al margen de la ciudadanía, viviendo a cuerpo de rey con un nivel de vida vergonzoso e inmoral, forjando en cada una de sus acciones todo tipo de dramas personales, suicidios, desahucios, hambre, miseria, sufrimiento. Unos personajes inmunes al dolor ajeno, agarrados a sus poltronas como buitres cueste lo que cueste, muera quien muera, castigando a millones de personas a sobrevivir sin casi nada, en el abismo, la desesperanza, el miedo, la vergüenza de no tener nada, de mendigar comida en bancos de alimentos y parroquias.

Tantas familias rebuscando en la basura de las ayudas-tapaderas sociales insuficientes, prestaciones económicas que solo prolongan una agonía interminable que mata lentamente, que destroza vidas, la convivencia familiar, el futuro del futuro de la gente, un presente desolador, donde se sigue votando por los causantes de este genocidio social como en Andalucía, ante las sonrisas de personajes inmundos que son de nuevo elegidos con el voto popular, celebrando cuatro años más de saqueos y pelotazos millonarios.

Esto es España tras 40 años de continuidad de una dictadura sanguinaria, desde una transición que dejó atada y bien atada la premeditada metodología del desfalco, un régimen gobernado por los herederos de los causantes del holocausto nacional-católico sobre cientos de miles de demócratas, ahora disfrazados de tolerancia, de constitucionalidad arrasando por todo mientras se siguen llenando los bolsillos.

Un niño de pocos meses llora de hambre en un lugar indeterminado de la geografía estatal, al otro lado buitres enchaquetados siguen robando el patrimonio público, dando carta blanca a 400 desahucios diarios, retirando las ayudas a la dependencia, sembrando miles de muertes, con una Esperanza Aguirre pidiendo la dimisión del candidato de su propio partido ultra conservador por Andalucía, en un alarde de rapiña política, la delegada del gobierno en Madrid felicitándose por las brutales palizas policiales sobre manifestantes en las Marchas por la dignidad del pasado fin de semana.

Todo bajo control en un país devastado, mientras los telediarios anuncian cada día nuevos casos de corrupción política, escándalos gürtelianos, tramas corruptas de miembros de la Casa Real y todo un abanico de acontecimientos que avergüenzan a las personas de bien, las que no llegan a fin de mes, las que hacen malabares para evitar el hambre de sus hijos, sufriendo en silencio una crisis-estafa creada en los laboratorios siniestros de un sistema inhumano.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

2 comentarios:

  1. Cuando la mafia gobierna un país es normal que asesinen lentamente a su pueblo. Lo más grave es que parte del pueblo a cuatro patas y sin vaselina siguen votando a estos hijos de puta.

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