sábado, 29 de noviembre de 2014

El peluche del hambre: Preludio de una Navidad española

Venían de ese lugar donde cada día las colas de familias pidiendo comida inundan la calle en la que vivo, traían varios carritos de la compra y uno de supermercado con alimentos, juguetes usados, una bicicleta pequeñita con las ruedas pinchadas, algunos peluches grandes, manchados, un poco sucios, de los juegos de otros/as niños/as, que un día les dieron su cariño, dispuestos al lavado para la noche de reyes, para que otros/as niños/as sin nada no caigan en el desconsuelo, no pierdan la ilusión en ese mundo mágico que también nos están robando, saqueando unos tipos viciosos, unas tipas presumidas, que se peinan con laca y ganan millones cada mes, que viajan en coche oficial, gozan de hoteles de lujo, vuelan en primera clase, gastando el dinero de todos/as con tarjetas visa oro de uso ilimitado.

Los rostros de estas familias cabizbajos, avergonzados por ese trance de no tener, de haber sido saqueados con reformas laborales, desahucios y desempleo generado por un gobierno de sinvergüenzas.

Les miré unos segundos disimuladamente, no quería que se sintieran mal, pero percibí esa desolación de haber perdido todo, de sobrevivir en bancos de alimentos o entidades caritativas.

Caras del hambre, tristes, sin esperanzas de cambio, sometidas a una banda política tramposa, sin escrúpulos, dispuesta a todo, hasta de matar de hambre, de suicidios por razones económicas, para seguir reventando de dinero robado sus vergonzosas cuentas corrientes.

Me quedé unos momentos observando, se perdieron calle arriba, varias madres y padres, una señora mayor muy delgada, gente triste, como millones en todo el estado español, que ven como se acerca de nuevo una Navidad de miseria, hambre y corrupción política generalizada.

Luego en el supermercado un tipo que trabajaba en charcutería predicaba a favor del gobierno, decía que si ganaba la izquierda las elecciones habría una especie de dictadura comunista. El personaje, posiblemente con un contrato basura de menos de 600 euros al mes, insistía en “que valía más malo conocido que otro por conocer, que al menos los gobiernos del PPSOE, aunque robaran, respetaban la democracia”.

La gente lo miraba como aburrida, una señora vestida de negro solo se animó a susurrar algo ininteligible, una crítica a quienes estaban produciendo tanta pobreza. El “ejemplar” empleado con su gorro blanco seguía con su particular mitin, un runruneo aburrido, patético, demasiado monótono, similar al discurso de las televisiones del régimen español, repeticiones ensayadas: bolivarianismo, ETA, terrorismo, marxismo, reparto de la riqueza, cuernos y rabos del diablo rojo, lo de siempre, ahora que echan tanto de menos los coches bombas, los lucrativos votos del miedo, en unos tiempos en que ya todo el mundo sabe que siempre fueron ladrones/as compulsivos/as.

El viento en el exterior removía un ambiente irrespirable, varias familias más bajaban la calle con bolsos vacíos, directos al lugar del reparto. La gran superficie recién inaugurada por flamantes, sobrecogidos/as alcaldes y concejales/as irradiaba ruido de bullicio, ese olor a consumo navideño que ya comienza a impregnar el ambiente de basura, hipocresia y egoísmo.

El niño del peluche sucio y usado esperaba en casa, no le dijeron nada, lo entretuvieron en la habitación del hermano con parálisis cerebral, lo llevaron para esconder los juguetes encima del viejo ropero de la abuela, solo había comido a las 4 de la tarde medio pan con mantequilla, la nevera seguía medio vacía como casi siempre.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

3 comentarios:

  1. Malditos hijos de puta los responsables de este genocidio sobre todo un pueblo.

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  2. Gracias. Sigamos luchando por un futuro mejor, un futuro de peluches limpios y neveras llenas.
    Fuera ese sucio que gobierna abusando la palabra “democracia” – ¡nos quedamos!

    Bertolt Brecht: El Manifiesto

    Las guerras destruyen el mundo, y un fantasma recorre el campo de escombros.
    No nació en la guerra; también ha sido avistado en la paz, desde hace mucho.
    Terrible para los que gobiernan, pero amable con los niños de los suburbios.
    Asomándose a una pobre cocina y meneando la cabeza ante platos semivacíos.

    Esperando luego a los agotados junto a la verja de minas y astilleros.
    Visitando amigos en la cárcel, y pasando allí sin salvoconducto.
    Ha sido visto incluso en oficinas, oído incluso en salas de audiencias, a veces.
    Ascendiendo a gigantescos tanques y volando en mortíferos bombarderos.
    Hablando muchos idiomas, todos. Y callando en muchos.
    Huésped de honor en los tugurios y temor de los palacios.
    Venido para quedarse eternamente: su nombre es comunismo.

    Mucho oísteis al respecto. Pero esto es lo que dicen los clásicos.
    Si leéis la historia, leeréis sobre hechos de enormes personas;
    De su estrella, ascendiendo y cayendo; del paso de sus ejércitos;
    Sobre el esplendor y la destrucción de los imperios. Pero para los clásicos
    La historia es, en primer lugar, la historia de la lucha de clases.
    Pues ven divididos en clases y luchando a los pueblos en su interior.
    Patricios y caballeros, plebeyos y esclavos
    Nobles, campesinos y artesanos, hoy proletarios y burgueses
    Siempre mantienen en marcha la gigantesca casa, la producción
    Y la distribución de los bienes, de lo vitalmente necesario, pero siempre
    Luchando al mismo tiempo la lucha hasta el puñal, la lucha por el dominio.
    Luchando también, los grandes maestros revolucionarios del pueblo
    Agregan a la historia de las clases dominantes la de las dominadas.

    Porque las clases dominantes en cada caso obran a sus muy diferentes maneras;
    Los patricios no actúan como los barones
    Ni los burgueses de las primeras ciudades como los de las más recientes.
    Aquí, una clase que utiliza sobre todo el gran déspota,
    Allá, la multiplicidad despótica de las cámaras,
    Y una que busca ventajas mediante sangrientas guerras, y una tranquilamente mediante tratados
    Imprimiendo así su sello a su época, pero todo sucede solamente
    Tal como lo permite el tipo de su dominación y siempre con luchas contra los dominados.



    Por los chicos de este mundo -
    ¡viva la revolución!

    Emko

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  3. MEMORIAS DE LA MK-ULTRA BRICE TAYLOR (LIBRO EN ESPAÑOL). Los recuerdos de una esclava del control-mental de Bob Hope y Henry Kissinger. Utilizada como un juguete sexual presidencial y un ordenador personal.

    http://javifiesta.blogspot.com.es/2014/12/memorias-de-la-mkultra-brice-taylor.html

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