sábado, 4 de octubre de 2014

El octubre del guerrillero heroico, donde el amor fue un grito escondido

No imaginabas Ernesto, cuando cruzabas a nado aquella noche de tu cumpleaños el río Amazonas, celebrando en esa fecha tan especial la solidaridad con los desheredados de la tierra, avanzando lento y casi asfixiado por tu asma hacia la leprosería de San Pablo.

No esperabas camarada que la crudeza de los años te llevará en volandas en ese viaje convulso, repleto de años duros, necesidades, carencias, alegrías inmensas, entre bombas y metralla, fusiles liberadores en la alborada de las selvas que recorriste, que sentiste en lo más profundo de tu corazón rebelde.

Luego todo pasó tan rápido, te viste en El Gramma junto a Raúl, Fidel, Camilo y el resto de compañeros, viajando hacia la selva de colores, hacia una revolución que ha hecho estremecer los cimientos de la historia.

Más tarde fue El Congo, Bolivia, la espera insaciable de los años en la escuelita de La Higuera, donde te llevaron tras herirte y apresarte en la Quebrada del Yuro el 8 de octubre de 1.967. 

Esa noche te pusieron a tus compañeros muertos al lado, los contemplaste y recordaste cada instante, algunos habían estado contigo en la Sierra Maestra, pero ahora yacían en aquel humilde recinto educativo.

No dormiste, los miraste, viste sus caras serenas, pensaste en todo lo que habías vivido, en las tremendas injusticias que observaste en tu inmenso viaje por Latinoamérica junto tu amigo Alberto Granados, una odisea que forjo tu conciencia y la hizo invencible.

Al amanecer del 9 de octubre entraron a matarte, no dudaste en mirar a los ojos de tu asesino en el momento que te disparaba, aquel sicario de la CIA, de ese imperialismo contra el que luchaste hasta el final, hasta la victoria o la muerte, por los pueblos de la tierra, por su liberación armada y amada en cada gesto de ternura eterna, amor revolucionario, ese que corta los años en pedacitos para convertirlos en instantes de claridad.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

3 comentarios:

  1. Estimada María, un verdadero placer encontrarte con tu comentario en este blog. Admiro mucho tu trabajo de recuperación de la memoria histórica con el inmenso trabajo de uno de tus blogs, "Búscame en el ciclo de la vida". Salud y República compañera. Un gran abrazo.

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  2. Gracias Francisco,
    ¡Salud, República y Alegría! compañero. Incluyo un término más que hay que recuperar.
    Abrazo.

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