martes, 15 de julio de 2014

Carlos Cano Navarro, otro preso político de la marca España

Resulta verdaderamente paradójico, altamente vergonzoso, surrealista, que en uno de los países con mayor corrupción política del planeta, se condene a alguien por ejercer el derecho legítimo y constitucional a manifestarse.

Esto sucede en España, sin que a la desprestigiada casta política se le caiga la cara de vergüenza, mientras el nuevo rey visita al sicario, torturador y criminal rey de Marruecos y los cuatro gerifaltes vergonzosos del PP se dedican a acusar de ser de ETA, de “bolivariano” a todo bicho viviente que teman les haga sombra electoral y pueda acabar con su chollo millonario.

En estas horas tristes de julio, Carlos Cano Navarro, de 25 años, licenciado en medicina y miembro del 15M, entraba en la cárcel arropado por su madre y compañeros/as, condenado a tres años, simplemente por formar parte de un piquete en la Huelga General de marzo de 2012. Un nuevo preso político del régimen español, donde a quien lucha por los derechos civiles se le persigue, se le tortura, se le encierra en los sucios agujeros de un sistema podrido, con olor a corrupción, maltrato, abusos y saqueo.

Sin embargo a otros que de verdad son ladrones y delincuentes peligrosos se les permite hacer de todo libremente, dejando que toda una horda de sinvergüenzas de trajes caros, cargos públicos y coches oficiales estafen, roben, saqueen el patrimonio ciudadano sin que pase nada, sin que lo que llaman erróneamente “justicia” intervenga, juzgue y encarcele a estos malhechores, a estos criminales, culpables de la miseria y el hambre de millones de ciudadanos/as en todo el estado español.

Carlos ha entrado en la cárcel con la dignidad que jamás tendrá la gentuza que se alegra de su condena, responsables directos de que gran parte de la ciudadanía sufra una situación de emergencia social, para que unos pocos ladrones se enriquezcan robando, saqueando, privatizando, entregando a la mafia los servicios públicos que tantos años de lucha nos han costado conseguir.

Quien encarcela los sueños acaba tarde o temprano pagándolo. Están forjando el principio del fin de su particular y degenerada dictadura. Nuestro pueblo jamás olvidará el tremendo daño, los abusos, los desahucios de familias enteras a golpes de los esbirros uniformados, que más de tres millones de niños/as estén pasando hambre.

Compañero Carlos, estamos contigo en la distancia, te apoyamos, nos solidarizamos, admiramos tu inmensa valentía. Somos millones, somos legión, quienes reconocemos, y seguimos tu inconmensurable ejemplo.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

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