viernes, 25 de octubre de 2013

Democracia de sobre

La casta del privilegio sigue planeando nuestro fin, el entierro de nuestros derechos ya está en marcha hace tiempo, desde que inventaron esa estrategia criminal a la que llaman “crisis económica”, que no es otra cosa que un montaje siniestro, una forma de que una minoría se siga enriqueciendo ilícitamente, mientras millones de trabajadores/as se hunden en la miseria y el hambre.
 
Solo en el estado español 60.000 familias sobreviven sin ingresos, más de tres millones de niños/as pasan hambre y van al colegio con graves problemas de desnutrición, seis millones de personas no tienen trabajo y engrosan las vergonzosas listas del desempleo, con un 56% de paro juvenil, 500 familias son desahuciadas cada día de sus viviendas por la putrefacta banca y la delincuencia financiera.
 
Es el siniestro panorama de un estado sometido, devastado, en manos de sátrapas, que no tienen un mínimo de rubor, sino que siguen implacables en su deriva neoliberal, con el único objetivo de esclavizarnos, de hipotecar el futuro de una infancia, de una juventud, que no tendrán otra salida que buscar trabajo de camellos, chaperos o putas en sus antros de depravación, como el gran casino de la mafia gringa, que pretenden montar en Madrid con el beneplácito de la banda "sobrecogida".
 
Matarnos es la palabra, el terrorismo de estado recorre impune las desoladas calles del país de los corruptos, la vergüenza del mundo, que mira asombrado la debacle de todo un pueblo, los abusos de poder de sus gobernantes, la inmensa desvergüenza de una vulgar ralea de vividores/as, culpables de los miles de suicidios por razones económicas, de que mucha gente tenga que comer en la basura para sobrevivir.
 
La democracia nunca existió, fue un montaje para que los mafiosos que ya venían robando durante 40 años de franquismo siguieran quedándose con todo. Ahora se ve claro, todo era mentira, la perfecta falacia para seguir arruinando nuestros sueños, destrozar con explosivos de profundidad repletos de codicia nuestro futuro.
 
Esto tiene que estallar o de lo contrario moriremos en vida de tristeza y desazón.
 
¡Tiene que llover!
 

El maquis de los sueños rotos o la esperanza

1 comentario:

  1. Amigo, el camino está sembrado de claridad y esa lluvia hará crecer las flores de la primavera revolucionaria. Hay que seguir, felicidades por este blog rebelde, un oasis entre la tormenta de tristeza de los asesinos que nos gobiernan. Abrazos insurgentes. Juan Hiedra.

    ResponderEliminar