lunes, 24 de junio de 2013

Unidad y empoderamiento de la izquierda revolucionaria. Ahora o nunca

“Yo vivo en un tiempo de guerra, yo vivo en un tiempo sin sol. Sólo quien no sabe las cosas es un hombre capaz de reír. Ay, triste tiempo presente en que hablar de amor y de flor es olvidar a tanta gente que está sufriendo dolor…”
 
Extracto de An die Nachgeborenen del libro “Svendborger Gedichte” (Bertolt Brecht 1939)
 
Viviendo desde la izquierda insurgente con el único objetivo de contribuir a una sociedad mejor, lucho con mis letras y mis acciones cotidianas, siempre a mi manera y como puedo, sin aspiraciones de cargos, prebendas y otras zarandajas, sintiendo desde la temprana infancia la represión del fascismo en mi familia, los abusos de poder de un franquismo recalcitrante, criminal, reconvertido en la actualidad en una democracia del sobre y la prebenda, disfrazada de presuntas libertades, donde desde la mayoría de los sectores políticos se oculta la verdadera estafa, la inmensa mentira que supone la consolidación de un sistema entregado al robo generalizado, a la vulneración de los derechos civiles, que evoluciona hacia un sistema totalitario y dictatorial.
 
El perfecto régimen constitucional del saqueo que pisotea a la ciudadanía, que no cumple con su objetivo de ser cauce de bienestar y libertades. La falsa democracia inhumana, depredadora, sanguinaria, represora, que está conduciendo a millones de personas a una situación de empobrecimiento extremo, desempleo, desahucios, suicidios por razones económicas, mafiosas privatizaciones tramitadas por una casta de mafiosos brahmanes atracadores, que funcionan al estilo de “la Cosa Nostra”, sin escrúpulos para robar, para asesinar, para enviar a sus esbirros uniformados a reprimir salvajemente al pueblo, a detener, criminalizar y perseguir a las personas que se movilizan y protestan exigiendo sus legítimos derechos.
 
Una triste realidad donde nos metieron de cabeza los traidores que firmaron la vergonzosa transición “democrática” a la española, coordinada y dirigida por los sicarios de la dictadura, que nos ha conducido, con el paso de los años a esta gravísima hecatombe social a la que llaman “crisis”, y que no es más que un montaje para enriquecimiento de cuatro mafiosos, que irá a peor cada día que pase, que nos conducirá en muy corto plazo de cabeza a una sociedad esclavista y represora, en manos de los delincuentes de guante blanco que mueven los hilos del poder financiero.
 
El escenario que será todavía más oscuro y catastrófico en poco tiempo, hace más necesaria que nunca una verdadera alternativa revolucionaria, la unidad de todos los sectores anticapitalistas, que avance hacia un autentico proceso transformador, un estallido rebelde, que borre del mapa a tantos pandilleros de la calaña política, bancaria y empresarial, que potencie una democracia de verdad, sin fisuras, sin falacias, un estado que esté al servicio de la prosperidad del pueblo, de sus derechos humanos y sociales, y no para el exclusivo lucro de ciertas minorías de patibularios y cuatreros.
 
La destrucción del Estado de derecho en el estado español, por parte del actual gobierno de Rajoy y de los anteriores de Zapatero, Aznar y el vendido pro dictadura marroquí, Felipe González, todos ellos ahora muy bien pagados, ganando sueldazos sin dar golpe, viviendo a cuerpo de rey en nómina de multinacionales carroñeras, a las que “trataron muy bien” en sus años de gobierno.
 
En este apocalíptico estado de las cosas resulta vergonzoso, muy triste y patético, que desde algunas organizaciones de la izquierda del estado y concretamente de Canarias no se esté apostando realmente por la unidad, aunque públicamente digan lo contrario, cayendo en el error de siempre, de juntarse pocos meses antes de un proceso electoral, para vender una moto infumable para una ciudadanía desorientada, desconcertada y masacrada por el poder podrido, donde surgen los arribistas de siempre que se arriman al sol que más calienta, sobre todo cuando las encuestas dan un buen resultado, apareciendo de la nada intelectualoides de verbena playera, licenciados en nada, enterados de la caja del agua y otros especímenes, a los que no has visto su atorrante jeta en tu puta vida, pero que de repente parecen los nuevos líderes del amanecer rojo.
 
Lamentablemente en el ámbito de la izquierda y el progreso también hay mucho advenedizo, profetas del mueble bar, del ron cubano sin Coca Cola, que agitan sus raidos pañuelos a la tropa solar, que de repente se apuntan al carro  del sectarismo cuando huelen poder, aunque sea en futuros pactos con la vendida socialdemocracia del sionista Rubalcaba. Da lo mismo, el caso es sentir en sus narices la fragancia sensual de la erótica del poder, del coche oficial, del flamante o la flamante secretaria/o para todo, de los buenos sueldazos, de la enchaquetada sesión plenaria de cualquier oscuro parlamento, cabildo o ayuntamiento.
 
¡Qué lindo es soñar!
 
A este tipo de gente solo me queda recordarles, como buena mosca cojonera, que la subida que les dan las encuestas no es, ni será suficiente, para llegar a gobiernos y si llegan mediante algún pacto anti natura, será para hacer de palanganeros de otros más oscuros y siniestros, que manejarán los sobres y los abusivos recortes sobre la clase trabajadora.
 
Estos planteamientos sectarios con respecto a la unidad de la izquierda, de ciertos personajes incapaces de bajarse a la tierra, de ser humildes, de dejar a un lado discrepancias y asquerosos personalismos, para sentarse en una mesa con altura de miras, para alcanzar acuerdos con las demás familias de la izquierda revolucionaria, tirar unidos en un Frente Amplio que dé cabida a todas las personas y fuerzas progresistas y de izquierdas políticas y sociales.
 
Para la ciudadanía no es creíble que se llegue a acuerdos puntuales para concurrir con varias fuerzas para unas elecciones, porque al fin y al cabo la sociedad está reclamando la unidad de un frente revolucionario de forma permanente, que tenga como meta un trabajo de base que conecte con la masa social que en gran medida está descontenta con los partidos que representan al neoliberalismo.
 
Por todo esto y por más, mi humilde propuesta es un llamamiento a la unidad de verdad desde puntos de consenso, para desde un funcionamiento asambleario ir tomando acuerdos para actuar en las necesidades más acuciantes de las islas como los desahucios, el paro, la pobreza, el hambre infantil, los suicidios, el desempleo, el destrozo ambiental. Desarrollar sin miras electorales un trabajo de base, dejando a un lado sectarismos, teniendo en cuenta que no se trata de una utopía porque realmente es la única alternativa real, porque no sirve de nada obtener algunos concejales o consejeros porque para revertir la situación hay que hacerse con el poder.
 
Empoderémonos, apeguémonos a la tierra, tomemos sin permiso todo lo que nos están robando: las tierras, los derechos, la identidad, nuestra cultura ancestral, el inmenso mar, que quieren convertir en una putrefacta marea negra, para enriquecimiento de una multinacional de la muerte y un ministro sicario.
 
Sigamos el ejemplo de tantos pueblos que luchan hasta la victoria o la muerte. Dejemos a un lado las excusas, las mentiras y arrogancias y seamos parte del pueblo trabajador que sufre hambre y miseria, de las madres desesperadas que en los pueblos y barrios de nuestras islas alimentan a sus chiquillos con pan duro y agua, que no piden la Prestación Canaria de Inserción (PCI), por miedo a que se los quiten y los metan en un siniestro centro para menores empobrecidos y sin nada.
 
Ahora o nunca, de lo contrario estaremos condenados a que nos gobiernen y nos esclavicen los mismos ladrones de siempre.
 
 

1 comentario:

  1. Como siempre el arribismo se carga la verdadera unidad revolucionaria. Buen artículo. Ahora o nunca camaradas.

    ResponderEliminar