martes, 4 de junio de 2013

Empobrecimiento y hambre en Canarias camino del estallido social

Solo en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, por poner un pequeño ejemplo, son inmensas las colas para acceder a un plato de comida de las organizaciones no gubernamentales. Miles de personas llegan cada día de madrugada en busca de las ansiadas ayudas de emergencia de los servicios sociales. Pasan frio en espera de que una trabajadora social de cualquier Ayuntamiento les atienda, les escuche sus penurias para poder sobrevivir y alimentar a sus familias.
 
En toda Canarias, en cada isla, cientos de miles de personas sufren la miseria y el hambre generada por los gobiernos estatales y autonómicos del vergonzoso y antidemocrático régimen español. Aguardan desesperadas durante interminables horas, la mayoría de las veces para coger un número, un trozo de papel manoseado y sucio con el que poder acceder a los anhelados alimentos o a las exiguas y ridículas ayudas sociales, que solo dan para subsistir un par de meses y mantener a los chiquillos malnutridos alimentados por unas cuantas semanas, antes de volver a la desesperación, la desolación y el miedo a morir de hambre.
 
Muchas personas después de pasar esas eternas noches de brutal insomnio, ven como cuando llegan las 8 de la mañana se quedan sin ser atendidas, no hay números pa tanta gente, no hay personal, no hay vergüenza, no hay humanidad, en unas instituciones, en una casta política amiga del sobre y la prebenda, que solo protege y ampara los oscuros negocios de los poderosos constructores, millonarios y jerarcas del pelotazo y la mentira.
 
Este crimen de lesa humanidad en Canarias y en el resto del estado español, generado desde el falso montaje de la crisis capitalista, la Unión Europea, la troika, la banca, los gobiernos demofascistas y otras oscuras organizaciones testaferras del siniestro e insaciable capital.
 
Entidades delictivas de ámbito internacional que solo benefician al mafioso millonario, al podrido banquero, hundiendo a la mayoría de la población en la indigencia, la desesperanza, el terror, el desempleo masivo, el drama de los desahucios, de los suicidios por causas económicas, las espeluznantes cifras, que nos revelan que más de tres millones de niños y niñas en el estado español malviven bajo el umbral de la pobreza, que en Canarias uno de cada tres menores son víctimas de la desnutrición, de gravísimas carencias alimenticias.
 
En Las Palmas de Gran Canaria, ciudad más poblada de este desafortunado y saqueado archipiélago, los servicios sociales municipales están absolutamente desbordados, con una demanda de ayudas de emergencia que se dispara a un ritmo galopante, calculándose desde el Ayuntamiento un aumento del 50% en el número de usuarios que se acogerán al sistema de auxilio social en los próximos meses, lo que supondrá que el número de aportaciones crecerá hasta superar los 5.151 casos en 2013, pasando de las 3.510 personas a esta cifra espectacular y sin precedentes en la historia de Canarias.
 
Hace pocos años, en 2010, se atendieron apenas 1.835 de estas ayudas, registrándose un aumento del 180.7% en menos de un trienio.
 
Estos datos coinciden con las estadísticas de Cáritas Diocesana, donde en su memoria anual de 2012, cifra en 3.525 el número de familias atendidas en parroquias de la capital grancanaria, siendo verdaderamente aterradores los datos del resto de las islas, que superan con creces los de los últimos 5 años, mostrando para vergüenza de las personas honradas, la crítica situación de la mayoría de la población canaria, que en poco tiempo estará mucho peor y donde, si no se toman medidas extremas, se producirán inevitablemente muertes por hambre.
 
Actualmente existen barrios enteros, comunidades de vecinos que no pueden pagar los gastos del ascensor, condenando a muchas personas mayores a verse enclaustrados en sus viviendas sin poder salir en años, “cautivos” entre las paredes de la miseria.
 
Miles de familias canarias sobreviven con el agua y la luz cortadas, olvidadas por la administración pública, mendigando solidaridad vecinal, para poder subsistir en los barrios donde habita la clase trabajadora, núcleos poblacionales a los que si nos acercamos y hablamos con su gente, podemos alucinar con lo que están sufriendo, en un panorama más propio de un país empobrecido del Cuerno de África, que de unas islas integradas a la fuerza en la facciosa Unión Europea y en la Alianza Terrorista OTAN.
 
Como están haciendo en todo el estado, en Canarias como la colonia perfecta de estos bastardos que se hacen llamar demócratas, se ceban, nos saquean, expolian a nuestro pueblo, nos humillan y nos muestran con sus recortes y reformas quienes son los verdaderos amos y quienes los lacayos, los esclavos de un sistema depredador, que nos está llevando a una catástrofe humanitaria sin retorno.
 
A los próceres sin vergüenza de estos gobiernos bananeros españoles y canarios, les asusta sobremanera que se produzca una revuelta popular de incalculables consecuencias.
 
Quizá esta sea la única salida que le quede a un pueblo pisoteado, vejado y destruido por la codicia ilimitada de unos gobernantes sin escrúpulos.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/ 
 

2 comentarios:

  1. Como dijo el escritor V. Figueroa, mientras no colguemos en una plaza pública a una jarca de estos ladrones banqueros y políticos delincuentes, no habrá solución a los problemas de Canarias.

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  2. ¿Pero qué han hecho con nuestra tierra?

    ¿Por qué no nos rebelamos? ¿A qué estamos esperando para echarles fuera del gobierno?

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