martes, 21 de mayo de 2013

La boda de los chivos

Allí estaban embutidos en su elitismo heredado del franquismo, de la España más profunda y gris, no faltaba ninguno de los imputados que ahora están procesados por implicación en tramas mafiosas de presunta financiación ilegal de su partido, dinero negro, pago de favores y saqueo generalizado de las arcas públicas.
 
Todos reunidos luciendo sus mejores galas, los trajes caros y modelitos de alta costura en la boda de los chivos, el gran evento del régimen donde se casaba hace 11 años la hija del ex presidente Aznar, más conocido internacionalmente por ser miembro del siniestro “trío de las Azores”, junto a los presidentes de los Estados Unidos y el Reino Unido, los criminales de lesa humanidad Bush y Blair, culpables directos de la inmensa masacre humanitaria generada tras la ilegal y sanguinaria invasión de Irak, donde han sido asesinadas en pocos años cientos de miles de personas en su mayoría población civil.
 
La boda Agag-Aznar se celebró en el Monasterio del Escorial el 5 de septiembre de 2002, un evento de estado que contó con la presencia de los borbónicos reyes de España, jefes de gobierno como el capo italiano Berlusconi, el miembro de la mafiosa troika, en aquellos momentos presidente de Portugal, Durao Barroso, el presidente de El Salvador, Francisco Flores,  y muchos miembros de la jet set, famosos de la farándula, de la prensa del corazón y como no la Iglesia Católica que apadrinó este vergonzoso fasto.
 
Una ceremonia que fue oficiada por el ultraderechista cardenal Antonio María Rouco Varela en medio de la solemnidad y el despilfarro, bajo la atenta mirada de los asistentes y de personajes ahora metidos hasta el cuello en procesos judiciales por corrupción, elementos de cuidado como el multimillonario tesorero del PP Luis Bárcenas, los jefes de la red Gürtel Francisco Correa y Álvaro Pérez “El bigotes”, el marido de la ministra de sanidad Ana Matos, un tal Jesús Sepulveda, ex alcalde del PP del municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, entre otros compadres y comadres del sobre y la prebenda.
 
Ahora resulta que la celebración de esta boda fue pagada por la trama Gürtel, según recoge la documentación incorporada al sumario del caso que se instruye en la Audiencia Nacional. Una documentación incautada por la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la policía, hace ya más de dos años, en una nave que utilizaba esta red corrupta para guardar materiales diversos.
 
Dos años después llega a la opinión pública este nuevo pelotazo, haciendo que millones de personas nos enteremos, nos asombremos de que este fiestorro exclusivo para ricos, que fue celebrado a lo grande en la macro finca de un amigo de Aznar, denominada “Los Arcos del Real”, fue cubierta con 32.452 euros de dinero mafioso.
 
La contabilidad de esta pandillera red delictiva refleja la facturación de los gastos ocasionados del bodorrio con perdida en negativo, a diferencia de otros estadillos contables, donde la trama Gürtel anotaba el coste real de los servicios que subcontrataba junto al importe que imponía a sus clientes y los beneficios conseguidos.
 
En esa documentación se observa que la empresa de Correa y “El bigotes” se hizo cargo de una serie de servicios de la celebración (parking, acreditaciones, alojamientos técnicos, andamios, generadores, iluminación…), por supuesto sin cobrar a los novios por ello.
 
Resulta cuanto menos surrealista que una boda tan mediática y vendida como el acontecimiento del año, se convierta ahora en un tinglado que refleja la podredumbre moral de la casta que dirige este saqueado país.
 
Estos mismos que van presumiendo de entrega y plena dedicación al servicio público pusieron la mano para el sobre, para vivir a lo grande, por el lado más bestia, como verdaderos marajás, mientras el pueblo pasa hambre y miserias, con cifras de desempleo históricas que baten todos los récords del despropósito, la insensibilidad social y la nefasta gestión política.
 
 

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