lunes, 29 de abril de 2013

La gente se está suicidando hasta con sus hijos y el gobierno español mira para otro lado

En Vecindario (Gran Canaria) una mujer cayó al vacío este lunes gris de abril desde el cuarto piso de su vivienda con su niña en brazos. Perdió la vida y su hija está hospitalizada con heridas graves. La prensa habla de que no se sabe bien si fue un suicidio o un accidente.

En otros puntos del estado español cada vez más madres y padres se están inmolando solos o con sus hijos, tratando de evitar el inmenso sufrimiento que les espera en un futuro negro de miseria, hambre y explotación.

Más de 15 suicidios diarios por razones económicas nos estallan en la conciencia cada día en España sin que nadie, ni gobierno, ni instancias judiciales hagan nada. Personas desesperadas, que no aguantan más tantas golfadas de la casta política, tantas mentiras, tantos ajustes inhumanos para beneficio de la banca mafiosa, del corrupto poder financiero, de una troika de delincuentes dispuestos a matarnos de tristeza, austeridad y desarraigo.

Hoy mismo veíamos en tv a miembros del gobierno del presidente totorota felicitándose por sus nefastas políticas, hablando de que todo mejorará en 2014, de que según la esperpéntica y patética ministra de trabajo, la Reforma Laboral ha salvado miles de empleos, que los recortes son buenos y benefician al conjunto de la población, que si tal que si cual, que si decisiones dolorosas, que si apretarnos el cinturón, que si brotes verdes y otras mierdas y mentiras, que lo único que persiguen es seguir robándonos, convirtiéndonos en ciudadanos y ciudadanas del mundo empobrecido, en esclavos al servicio del cortijo privado de los siniestros señoritos del sobre y la corrupción.

Este genocidio social es ya imparable y solo nos enteramos de un 1% de lo que realmente está sucediendo en millones de hogares, de familias arrojadas a la miseria, de miles de personitas que deciden quitarse la vida por no poder más, para evitar seguir sufriendo la devastación generada por esta casta de traidores que nos gobiernan.

Debe ser durísimo decidir partir de esta vida y llevarte contigo a un ser tan querido, hay que estar muy desesperado, hundido, asustado por estar perdiendo todo: casa, trabajo, subsidios, prestaciones. Verte sin nada, tirado y desprotegido por un estado manejado por seres sin escrúpulos, que solo gestionan y hacen política para llenar sus cuentas corrientes y las de sus amigos y familiares. Millonarios enchaquetados de coche oficial y trajes caros, que hacen caso omiso a las demandas de millones de familias desesperadas, de millones de personas desempleadas sin ingresos, sin esperanza, sin futuro, que sufren, que sienten miedo, terror a ver morir a sus hijos de hambre.

Son los verdugos de nuestro pueblo y ya no utilizan tanques, falangistas o militares para arrasarnos, ahora nos matan con sus recortes, con su enriquecimiento ilícito, con sus irregularidades permanentes, con sus pelotazos, con su complicidad manifiesta con quienes manejan los hilos del poder del dinero, los culpables de que en los últimos 30 años hayan muerto miles de millones de personas en todo el mundo de hambre y sed.

Ahora nos toca a nosotros, a nosotras, a quienes creíamos que por no haber nacido en el mal llamado tercer mundo nos habíamos librado. Los mismos asesinos, los mismos criminales y culpables de la situación de muchos pueblos de África, de América Latina, de Asia, de los países más empobrecidos de la tierra, son ahora los oscuros promotores de lo que está pasando en el estado español, de la miseria de su gente, de los suicidios, de la malnutrición infantil, de la tristeza infinita de las familias que ven como este gobierno les despoja de todo, hasta de la remota esperanza de vislumbrar un futuro mejor.

Si lo permitimos estaremos condenados, condenadas a sufrir como nunca habíamos sufrido, a ver morir a nuestra descendencia ante nuestros ojos alucinados.

La respuesta no solo está en el viento, está en nosotros/as, en la revolución, en el necesario estallido social, en alzarnos, en expulsarlos, en barrerlos del poder por las vías que sean, ya que su violencia contra el pueblo no tiene límites.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

No hay comentarios:

Publicar un comentario