domingo, 2 de diciembre de 2012

La profecía de mayo: la inundación de las flores vencerá a los ladrones del gobierno

“(…) Engendraremos niños con el puño cerrado y la conspiración, el secreto en los ojos. Engendraremos niños los verán aparecer por las montañas, los campos, las ciudades, niños con mirada de relámpago, niños sigilosos cruzándose en la noche los mensajes, niños sin padre o madre, hijos de mujer y hombre agazapados, niños clandestinos…”.

Gioconda Belli
 
Entre los dragos milenarios y una araucaria capaz de hablar cuando el viento sacude sus ramas, Iraia corrió como loca en un patio plagado de flores. No supo de donde venía aquella lluvia intensa que llenaba de agua y luz nuestros corazones. Aquella chiquilla que tanto quiero, entre juegos  seguía buscando las gotas que impregnaban la tierra inundando sus grietas de barro y esperanza.
 
En unos tiempos de robos y saqueos  por parte de los que ostentan el poder todavía sigue existiendo la grandeza, un halo de claridad que viene en las sonrisas de las niñas y niños que desconocen lo que está pasando, que acaban de llegar a un estado saqueado por perturbados de guante blanco, culpables directos de toda esta infinidad de recortes sociales, desahucios, suicidios y hambre, mientras unos pocos ladrones se hacen millonarios robando y privatizando lo que tanto nos ha costado conseguir.
 
Por eso Iraia nació un 15M y vino al mundo rodeada de amor mientras las calles aparecían inundadas de banderas y voces solidarias. Estos días la tuve conmigo tan cerca y en el fondo de esos ojos percibí  lo que vendrá muy pronto entre revoluciones y estrellas. Será inevitable esa profecía anunciada, que acabará con la tristeza y la brutal represión de esta democracia falsificada, diseñada a la medida del bolsillo de los oscuros herederos del franquismo, los mismos que gobiernan para otros más feroces y terribles. Siniestras marionetas de la delincuencia financiera, y de los asesinos que cada día matan de hambre a millones de niñas y niños en la parte empobrecida de la Tierra.
 
Ahora parece que nos toca a quienes habitamos esta desolada región del sur de Europa, según nos dicen los manipulados medios informativos de un sistema terrorista. Las decisiones “dolorosas” de estos atorrantes sinvergüenzas nos conducen al abismo, y la única forma de combatirlos es alzándonos hasta las últimas consecuencias. Es una cuestión de ELLOS O NOSOTROS, la barbarie o la dignidad. La muerte, el crimen organizado, la esclavitud o el futuro digno de las generaciones futuras.
 
Cuando nos despedimos Iraia estaba dormida y dispuesta para un viaje kilométrico entre tormentas y cielos libres. Soñaba con ese futuro mejor y a cada paso que daba por esa tela de araña maravillosa de magia y color se le escapaba una sonrisa cómplice. Ella sabe que si somos valientes y nos unimos podemos acabar con ese 1 por ciento de corruptos que manejan nuestras vidas, aquellos que nos despiden de nuestros trabajos y nos quitan diariamente y por decreto derechos y servicios esenciales, para entregarlos a los amigos del maletín, el ajuste de cuentas y la brutal represión.
 
“Sobran motivos para seguir resistiendo” me dijo una voz infantil que venía del viento esta tarde de diciembre. Las guerreras del arco iris están creciendo entre días curvos y utopías irrefrenables. No podrán jamás con la esperanza que nace de los pueblos.
 

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