domingo, 22 de julio de 2012

Los santos inocentes del PP

La sociedad que sueña y pretende el PP se acerca mucho a la que sus antecesores gestionaron durante 40 años de sanguinaria y criminal dictadura franquista, recuerda al triste ambiente recreado en la genial película de Mario Camus,“Los santos inocentes”: analfabetismo, incultura, niños/as desnutridos, discapacidades, bocas destrozadas por no tener dinero para ir al dentista, la universidad vetada a la clase trabajadora por unas tasas de matrícula inalcanzables para bolsillos humildes. Mucha miseria y pobreza extrema para que las señoronas de la derecha puedan visitar los hospicios y barrios marginales con la cruz del Opus Dei en la mano, acompañadas claro por el cura de turno mostrando su hipócrita caridad cristiana del a dios rogando y con el mazo dando.

Este sueño siniestro de la derecha española pasa por un sistema educativo diseñado para hacer fracasar a la mayoría del alumnado, por una sanidad solo al alcance de unos pocos privilegiados, con tasas de mortalidad infantil similares entre otras a las de Etiopía, Burundi o a las del estado terrorista de Colombia. Los Pons, Cospedales, Rajoys, Arenas, Matos, Blañez, De Guindos y otros politicastros del tres al cuarto consideran que el pueblo trabajador debe estar en el lugar que le corresponde, que la descendencia obrera no debe trabajar en la administración pública, esos puestos de funcionarios deben estar reservados para “la gente de bien” o sea sus familiares y los de sus amigos millonarios que sustentan este régimen de corrupción, recortes sociales, reyes asesinos de elefantes, cargas policiales y detenciones ilegales.

Puede resultar exagerado pero vamos por ese camino si no logramos tumbar este gobierno del torpe presidente títere del poder financiero. Esta debacle social será inevitable con las medidas que ya están tomando en contra de los derechos más elementales de millones de personas. La excusa de esta estafa de crisis económica sirve de argumento perfecto para terminar con todo lo conseguido en años de luchas sociales, hipotecando el futuro de nuestros/as hijos/as y poniendo nuestras cabezas, como si fuéramos ganado, en manos de las mafias internacionales de los bancos y las grandes corporaciones.

Detrás de las políticas del PP hay mucha codicia, si no eres de su clase les importas un bledo, se la refanfinfla que los/as dependientes mueran por falta de asistencia sanitaria, que una mayoría de jóvenes no acceda jamás a un puesto de trabajo, que más de dos millones y medio de niños/as vivan bajo el umbral de la pobreza, que se suiciden solo en el estado español 9 personas diarias por causas económicas, que el desempleo aumente y hasta que se hunda el país. Todo les da igual porque ellos tienen sus fortunas millonarias a salvo y viven a cuerpo de rey con varios sueldazos, con sus pensiones vitalicias, sus potentes negocios o los contratos a todo tren en multinacionales como Endesa, Telefónica, Gas Natural y otros dudosos emporios empresariales.

Esta gente no tiene remedio y solo viven para cargarse derechos y amueblar su pesebre con enseres de oro, por supuesto sobre la desesperación de la mayoría de la ciudadanía y cerrando las puertas al progreso social y a los derechos humanos. La cantinela de ETA se les ha jodido y ahora criminalizan a cualquiera que denuncie las injusticias que ellos cometen, cualquier bicho viviente que se manifieste o escriba algo políticamente incorrecto corremos el riesgo de acabar en las cárceles del régimen, donde como diría el genial Krahe, “tortura y maltrato es frecuente”.

Sus mentiras ruborizan hasta a los que les votaron y de su programa no queda nada que sea verdad, compiten en hipocresía con otros vergonzosos gerifaltes europeos que han condenado a la miseria a sus conciudadanos/as, consolidando sistemas represivos y putrefactos, donde las voces discordantes son represaliadas y los índices de indigencia superan actualmente a muchos países del mundo empobrecido.

¿Es este el futuro que queremos?

La respuesta está en nuestra capacidad de rebelión y resistencia, en la fuerza de nuestras acciones y movilizaciones contra este sistema esclavista y depredador de derechos, sueños y utopías.


2 comentarios:

  1. Has escrito un interesante artículo.
    De todos modos yo dudo bastante sobre la concienciación que tienen los españoles sobre lo que está sucediendo en el mundo político y económico. Sinceramente veo poca formación política.

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  2. Muchas gracias por tu comentario Mikel. Evidentemente una parte de la ciudadanía no es consciente de la magnitud de estas políticas ultraliberales. Como pasa con las guerras también se manipula todo. El proceso educativo y transformador debe consistir en ir sembrando semillas y compensando las mentiras del gobierno y sus aliados mediáticos. Un abrazo.

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