lunes, 16 de abril de 2012

El rey, los elefantes y la crueldad

"Si un ser humano aspira a una vida correcta, su primer acto será abstenerse de dañar a los animales"

León Tolstoi

Hay que ser muy mala gente para disparar por placer contra seres tan maravillosos como los elefantes. Estos grandiosos animales son comunitarios, muy inteligentes y capaces de sentir la muerte de sus congéneres. Una especie que está en serio peligro de extinción y que al presidente de honor de WWF Adena parece no importar en absoluto, participando en una brutal jornada de caza en Bostwana para dar muerte a estos nobles paquidermos.

El caso es que dicho presidente honorífico de esta organización conservacionista es además el rey de España, Juan Carlos I. Si, el mismo que viaja a Rusia cuando le cuadra a matar osos presuntamente borrachos, dando satisfacción a su enorme afición a este supuesto deporte, donde muchos millonarios pagan cantidades astronómicas para que les pongan a tiro unos inocentes animales, víctimas de la inmensa crueldad de los que aprietan el gatillo para sentirte poderosos y fuertes ante el sufrimiento de nuestros hermanos de planeta.

Los medios de comunicación al servicio de este sistema del capital maquillan esta nueva veleidad de su monarca. ¡No pasa nada! ¿Que problema hay por cazar un par de animalillos, aunque sean de varias toneladas y estén a punto de desaparecer del planeta? El caso es tomar las imágenes del príncipe con sus vástagos en la puerta del hospital donde ingresaron a su padre por rotura de cadera, la foto del presidente Rajoy rodeado de periodistas comunicando que su rey ya camina con muletas después de la cacería. Dar tranquilidad al populacho y paliar la mala imagen de una monarquía española muy desprestigiada, con millones de personas desempleadas, desahuciadas de sus viviendas en todo el estado español. Familias pasando grandes necesidades económicas y niñ@s sufriendo desnutrición en cada vez más barrios populares como El Lasso en Las Palmas de Gran Canaria.

¿Quien pagó este nuevo safari? ¿Cuanto costó esta nueva cacería y el avión real, la comida, el hotel, los guardaespaldas...?

Preguntas que seguramente se llevara el viento de la hipocresía, que no tendrán respuesta cual silencio nocturno en la sabana, después de una jornada de disparos y mucha sangre de animales inocentes.


El rey posa con el propietario de Rann Safaris, frente a un elefante abatido durante una cacería en el año 2007.

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