domingo, 11 de marzo de 2012

La memoria de José

Aquel pobre niño acudía cada día con su hermanito al bar de aquel chivato de la policía franquista a pedirle las borras del café. Luego en casa con su madre y el resto de la familia limpiaban la caja de cartón repleta de colillas, palillos de dientes usados y restos de comida. Como un ritual Frasquita montaba la mesa en la puerta de la cueva y preparaba un caldero repleto de agua caliente. El olor a café inundaba la humilde vivienda y repartía entre los cinco hermanos desnutridos las tacitas acompañadas de un par de higos desecados. Luego acurrucados unos contra otros y con los pies desnudos, se dormían en aquel humilde catre víctimas de una nueva noche de miseria.

Pequeños retazos de una historia inacabada y escrita tristemente por los vencedores, donde tantas personas conocieron la pobreza extrema y otros se enriquecían colaborando con un régimen sanguinario. Ahora todo lo que sucedió en los años 40, 50, 60, parece de nuevo revivir ante la inminencia de nuevas guerras futuras, quizá una gran confrontación que arrase medio planeta instaurando la nueva dictadura del dinero y el poder, esclavizando aún más a una humanidad desahuciada y clavada en la cruz del consumo, la banca y la dependencia.

El niño José ahora con casi 80 años relataba las miserias de la posguerra española esta tarde bajo la higuera de mi casa, con sus ojos húmedos de lágrimas añejas y recuerdos, nos contaba unos hechos execrables en este pueblito de las medianías de Gran Canaria, donde fuerzas del mal asesinaron, torturaron, desahuciaron y desaparecieron a personas inocentes solo por pensar diferente. Mientras lo escuchaba pensé en esta nueva realidad que vivimos, con un país en una crisis profunda, despidos masivos de trabajadores, reformas y recortes que nos hacen viajar en el tiempo a los principios del siglo XX, donde en estas islas atlánticas se vivía bajo el yugo de los caciques y terratenientes, que machacaban derechos amparados en ideas retrogradas, criminales y muy cercanas a lo que luego fue el fascismo que destruyó el continente Europeo, asesinando a millones de personas simplemente por ser judíos, negros, anarquistas, comunistas, socialistas o cristianos comprometidos con la gente empobrecida.

La historia tiende a repetirse cuando es manejada por seres sin escrúpulos oscurecidos de rencor y codicia. Los mismos que ahora dictan nuevas leyes y nos recortan lo poco que tenemos, aquellos que destruyen nuestra esperanza y la felicidad futura de nuestros hijos planificando nuevas guerras, invasiones y masacres anunciadas que serán retransmitidas por la CNN, para culminar en esa gran confrontación mundial que llegará tarde o temprano si nada lo remedia, con el objetivo claro de imponer un nuevo orden mundial basado en la explotación masiva de la especie humana.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com/

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