martes, 20 de marzo de 2012

La justicia de guante blanco

Si ahora mismo me metiera con un pasamontañas en cualquier banco y pistola de juguete en mano robara 2 o 3 mil euros para alimentar a mi familia, cubrir gastos y mensualidades de la hipoteca, seguramente acabarían capturándome, haciéndome un juicio rápido y cayéndome entre 10 o 15 años de cárcel.

En cambio al ex presidente balear del Partido Popular, Jaume Matas, solo le caen 6 años por desfalcos mayores. Esta es la tónica general de una justicia con ya muchos casos como el de este personaje, vinculado en algunas de sus dudosas actividades con miembros de la Casa Real. Un condenado que seguramente no entrará en prisión, pudiendo supuestamente disfrutar del dinero acumulado en tantos años de gestión política.

De niño me decían que la justicia era ciega pero ya no me lo creo, sus varas de medir difieren cuando el que roba es un poderoso o un pobre trabajador desempleado. Las leyes parecen estar hechas para según el que sea dejar libre, o hacer caer todo su peso sobre quien las incumple. Los jueces salvo honrosas excepciones entran en ese juego macabro y se dejan influenciar por el nombre y los apellidos rimbombantes del acusado. Todo un vergonzoso ejemplo para la mayoría silenciosa y aturdida de un país de miseria, corrupción, recortes y desahucios.

Los enchaquetados con coche oficial se libran de la quema jurídica y siguen impunes su trayectoria delictiva, preparando el siguiente atraco de guante blanco, siempre a costa del dinero que pagamos religiosamente los contribuyentes. En esta triste realidad vivimos resistiendo el embate del robo permanente, el aliento pestilente de los que se aprovechan de sus cargos públicos para enriquecerse y vivir del cuento en sus años de servicio a su amada patria de pelotazo y tentetieso.

Desde el otro lado del muro muchas familias resistimos para llegar a fin de mes entre esfuerzos sobrehumanos, contemplamos atónitos la inmensa desfachatez política y el discurso repetido de los presidentes españoles, que como discos rayados solo hablan de nuevos recortes y reformas, de equilibrar el déficit que marcan los especuladores de la banca europea y del Fondo Monetario Internacional.

Nuevos estafadores alumbran su camino y dirigen la economía mundial, delinquen y pisotean la dignidad de los pueblos de la Tierra, inventan nuevas guerras genocidas, colocan coches bombas con sello de la OTAN en el centro de Damasco y matan niños, se apropian de recursos naturales patrimonio de otros pueblos.

Son tantas cosas que decir, que denunciar, que lanzar al viento libre de las ideas nobles. Montones de excusas para pensar aunque traten de censurar nuestras conciencias, de acallar todas las voces insurgentes, para que nadie se entere de que todavía entre tantos ladrones y mafiosos aún quedan personas honradas.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

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