jueves, 15 de diciembre de 2011

Microcuentos en la alborada

Una secuencia y un cumulo estrellado de casualidades han marcado mi vida, cosas casuales que pasan sin querer en medio de la maraña inmensa de la vida. Encontramos miradas que se cruzan en la encrucijada de cualquier esquina, viejas caras que perdimos hace tiempo en la nebulosa del tiempo y que de repente aparecen como espectros. Lo casual pasa a ser parte de la maravilla de haber nacido a pesar de los malos momentos, la suerte de confluir y beber el néctar dulce de la conciencia, de los recuerdos acumulados desde aquellas tardes del “sereno”, de la guagua oliendo a colonia hacia El Puerto en busca de arena y sueños.

Sigue siendo casual la vida y por eso nacemos para nacer como dijo Neruda entre banderas y mortajas y hoy para mi ha sido casi mágico. Me vi rodeado de cuentos infantiles, de solidaridad y ansias de cambiar el mundo. La tarde se hizo especial y entre casualidades terminé por encontrarme en la vía oculta del tiempo, en la energía pura que brota de corazones infantiles recordando viejas canciones de Silvio, saltando en cualquier plaza vacía del pueblo entre la estridencia de Deep Purple y la armonía casi caótica de Zappa.

Acabé volviendo esta tarde a esa parte de mi vida de infancia y monedas entre chocolate y leche caliente. Los cuentos solidarios acabaron por mostrarme la claridad de una luna clandestina y los ojos luminosos de los niños, de las niñas recibiendo regalos y esperanza de momentos dulces en este largo recorrido por la vida.

Salud y gracias a todos, a todas por la luz y las sonrisas.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Escribes muy bien :-)…vamos, que hoy si siguiera siendo jurado te hubiese dado el premio :-)…
    Ciertamente fue una tarde mágica, llena de momentos entrañables…Si algo hermoso tiene la educación es lo que se resume en una de tus frases…Los maestros estamos rodeados de “ la energía pura que brota de corazones infantiles”…Esa energía, que has podido disfrutar esta tarde, la tenemos los maestros a diario…
    Energía pura… Pero tanta energía a veces termina agotando jejeje.

    He cambiado el blog, el otro me estaba dando lata.

    Saluditos

    Noemí

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  2. Tienes toda la razón Noemí, esa energía las/os docentes la viven a diario y claro que es duro en ciertos momentos. Es admirable también esa noble vocación cuando como en tu caso lleva consigo implicación y compromiso. Cuando estoy con mis hijas y veo esos ojos claros, esos corazones tan puros y nobles se me abre el pecho y percibo esa claridad. En tu colegio se percibe esa buena energía y no es casualidad. Gracias por ser tan buena docente y por todo lo que nos ayudas a Pepe y a mi. Un abrazo.

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