miércoles, 28 de septiembre de 2011

Melina en su laberinto

Melina estalló en llantos cuando aquel esbirro de la policía griega le golpeó la mandíbula de forma brutal con su escudo el pasado domingo. Corriendo abrazó a su padre que la levantó en brazos y salió con ella huyendo de los porrazos y las balas de goma en aquella manifestación contra las reformas en Grecia. La niña de tan solo ocho añitos sufrió la represión igual que muchos ciudadanos de su pueblo, de tantos pueblos que están siendo apaleados y reprimidos por la guardia pretoriana de los ricachones de la banca, por los guardaespaldas de unos gobernantes corruptos y entregados a la danza del dinero y el robo de todo lo público.

La pequeña preguntaba aterrorizada a su padre el motivo de esta agresión policial. Su padre, Elías Vrettakos, un dirigente sindical que se manifestaba pacíficamente exigiendo el fin de los recortes sociales y laborales, le explicaba que “porque hemos venido a protestar contra unas medidas del gobierno, que hacen que cada día haya menos dinero en casa para papá y mamá.”. Melina sigue sin entender la brutalidad policial de unos agentes que ganan un sueldo como cualquier asalariado, pero que se dejan manipular y adiestrar para lanzar todo su odio contra las personas más indefensas que luchan por sus derechos.

El fascismo tiene muchas caras y ya lo estamos viendo claramente en los tejemanejes mafiosos del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo, de la Unión Europea. En las vergonzosas declaraciones de Obama y Clinton pidiendo a gritos más recortes sociales, congelación de sueldos, despidos masivos de trabajadores con hipotecas y familias que se verán en la calle sin nada, sin otra opción que irse a robar o a un comedor social para poder sobrevivir. Son los mismos criminales de traje y corbata que dirigen la invasión de territorios soberanos en Irak, Afganistán, Libia, para saquear a mano armada sus recursos, para esclavizar a sus pueblos instaurando democracias títeres y fieles al imperio.

Melina descansa ahora en su casa, seguro que el lunes no pudo ir al cole por el terrible dolor en su barbilla, en su cabeza. Todavía piensa en el rostro enrabietado de aquel siniestro asesino con uniforme. Tendrá pesadillas durante unos pocos meses, pero respetará y querrá un poco más a su padre, a su madre y a todas las personas de buena voluntad que luchan por acabar con este brutal terrorismo económico, que hace que los trabajadores acaben pagando el pato del saqueo y el robo por parte de los gobernantes capitalistas, mientras las grandes fortunas y la banca siguen amasando millones y pisoteando los derechos más elementales de los trabajadores.

Desde Canarias Melina, te mandamos mucha fuerza solidaria y fraternal para ti, para tu padre y para tu heroico pueblo.

¡No pasarán!


http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com/

3 comentarios:

  1. en vez de tanta manifestacion pacifica mas cocteles molotov y artefactos caseros contra estos hijos de la grandisima cerda

    ResponderEliminar
  2. La verdad Jotake que sientes una gran impotencia ante tantos abusos de poder de los uniformados. Un abrazo amigo y salud.

    ResponderEliminar