lunes, 19 de septiembre de 2011

Carta a mi hija Iraia

Querida hija.

Los latidos de una tierra destruida después de la llamada conquista, un pueblo esclavizado, perseguido y masacrado por una corona sanguinaria, que años más tarde surcó los mares para asesinar a millones de indígenas en las tierras vírgenes de América. Nuestras Islas Canarias les sirvieron de ensayo brutal, invadiendo un territorio para apropiarse de sus recursos. De todo un universo sagrado para aquellas tribus inmigrantes del norte de África, que vivían libres en unas islas silenciosas y bellas, inconscientes de que un día vendrían desde el horizonte marino pueblos barbaros a terminar con la armonía de sus vidas, esclavizándolos y vendiéndolos en los mercados de seres humanos de lo que luego sería la España de las conquistas a sangre y fuego, de los reyes perversos y corruptos, de las intrigas y de los genocidios.

Todo esto y mucho más te quiero contar amada Iraia, deseo que conozcas toda la verdad de esta historia que nos ocultan, que disfrazan en las escuelas y en los medios de manipulación masivos. Una historia que siempre escriben los vencedores, los que dominan y reprimen a otros pueblos pisoteando su dignidad y sus derechos más elementales. Por eso nunca podrán con la trasmisión generacional por mucho que se gasten sus millones en campañas para evitar que el pueblo llano descubra toda la verdad, para impedir que tú y otros niños sepan que aquellos asesinos de armadura conocidos como conquistadores, acabaron con las vidas de millones de indígenas en estas islas y en todo el hermano continente americano. Esclavizando luego a una gran cantidad de pueblos africanos, que encadenados atravesaron desolados el Atlántico para trabajar hasta la muerte o ser las concubinas de los señores del látigo, la cruz y la espada asesina.

Hoy se avecinan tiempos terribles donde los poderosos del mundo respaldados por la banca y los gobiernos capitalistas programan el siguiente expolio, el próximo robo en cualquier parte del planeta. Vienen disfrazados de demócratas y servidores del pueblo, cuando en realidad son carroña con trajes de Armani y sonrisas hipócritas, delincuentes peligrosos y ladrones de cuello alto.

No puedo prometerte mucho hija mía, solo que voy a luchar hasta la victoria o la muerte por un mundo mejor. Ese será mi legado de ternura para todos los pueblos oprimidos de la tierra, tal como hicieron otros seres nobles que se volcaron hasta el final por el bienestar y la libertad de las generaciones futuras. Mi entrega será ese amor que solo se siente por quien navega en mares de grandeza, quien llega al planeta para inundarnos de amor y fraternidad desde un mayo rebelde en la alborada de la vida.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Salud y revolución camarada Tejera. Nunca podrán con la fuerza de los pueblos, porque somos invencibles. Podremos caer arrollados en cualquier fosa pero seguimos vivos arropados por la dignidad y por la memoria.Ya sabes que venceremos porque nuestra lucha está en los genes inmortales de los libres. Tifulkit t-tighri n tilelli. Iraia lo sabe.

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  2. Iraia ,lleva en sus genes el amor a la libertad y a la tierra madre.Mi padre siempre nos decía:
    "El hombre solo tiene dos cosas que le pertenecen en la vida y es el amor a los hijos y la libertad para enseñarlos a pensar"Y que nunca olvidemos nuestras raices y siempre mantener viva la memoria de todo lo que nos ocurra en la vida.

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