martes, 9 de febrero de 2010

La reforma de los explotadores

El acuerdo del pasado Consejo de Ministros donde se propone elevar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años y el posterior acuerdo el 5 de febrero con la patronal y los sindicatos UGT y CC.OO, de los contenidos de una nueva reforma laboral, suponen un verdadero atentado a los derechos laborales en una nueva fase de ofensiva neoliberal del gobierno del PSOE.

Utilizando el discurso del control del gasto público y reducir la deuda estatal, se toman medidas tan vergonzosas con los sectores más empobrecidos de la sociedad, como el llamado “Plan de Ajuste”, que supone un recorte del gasto público de 50.000 millones de euros en los próximos 3 años, además del aumento de la edad de jubilación. Definitivamente un ataque frontal a la yugular de la clase trabajadora, que empeorará gravemente las consecuencias sociales de esta crisis capitalista.

Con 5 millones de desempleados y 1.200.000 familias con todos sus miembros en paro, el gobierno de ZP atenta una vez más contra los más débiles, que han sufrido reforma tras reforma una mayor precariedad laboral, como siempre para beneficio del empresariado y las grandes fortunas, que cada vez son más en el estado español, transfiriendo a los bancos centenares de miles de millones de euros para “reflotarlos”, bajando impuestos a los millonarios y las cotizaciones a la seguridad social de la patronal.

Es totalmente falsa la justificación de este gobierno autodenominado “socialista” al decir que las pensiones públicas están en grave peligro de quebrar en el futuro, siendo un problema creado intencionadamente por tecnócratas de un partido neoliberal que solo mira por los intereses de los enriquecidos, pasándose hipócritamente por el forro que existen otras alternativas y soluciones al mismo, que pasan por la dignificación y defensa de los derechos de la clase obrera.

El presidente Zapatero nos pide “responsabilidad” frente la crisis, aprovechando la enorme desmovilización social y unos sindicatos mayoritarios que bien viven de subvenciones, apoyando por miedo a perder su status y haciéndole el juego a una patronal y a un gobierno en manos de gestores capitalistas, sin sensibilidad con la inmensa mayoría trabajadora de la población, que sufre estas políticas neoliberales, malviviendo, en muchos casos, de una prestación de 400 euros y sin perspectivas de mejorar en el futuro inmediato.

De toda esta situación lo más grave no es que quieran que nos jubilemos más tarde, sino que juegan con una etapa de nuestras vidas donde más necesitamos una estabilidad económica, cuando más enfermedades sufrimos, cuando nuestro cerebro se ha desgastado durante tantos años de trabajo, cuando nuestra mente ha envejecido produciendo una riqueza que nos han ido robando entre bancos y políticos rastreros.

Precisamente para este momento de nuestra existencia es cuando el PSOE plantea esta propuesta, cuando más desguarnecidos estamos, cuando más desprotegidos nos sentimos es cuando quieren seguir esquilmándonos, asustándonos con que las pensiones pueden desaparecer, cuando lo que buscan realmente es seguir engordando al capital, depredando sobre nuestra vida laboral para beneficio de una minoría de fortunas que les pagan las elecciones a cambio de prebendas.

El gobierno del PSOE, compinchado con la patronal y los dos sindicatos antes mencionados, están manipulando los datos con el único objetivo de confundir a la población, cuando nos hablan de un aumento de la esperanza de vida que justifica tal atrocidad. Mienten como bellacos para beneficiar a sus “amigos” de las clases altas, se suben sueldos, cobran pastones y se garantizan una jubilación de lujo solo por estar siete años viviendo del cuento en el parlamento.

La clase obrera es la que produce la totalidad de una riqueza robada por unos pocos mercachifles, mientras ve como se reducen sus salarios, como malviven de prestaciones-limosna que no dan ni para tener unos mínimos dignos de calidad de vida. Sufre el castigo del paro mientras el empresariado más poderoso se enriquece a costa de su trabajo, pagan con su trabajo diario el enriquecimiento y mantenimiento de un sistema capitalista depredador.

Y ante todo esto la propuesta del gobierno del PSOE es endurecer las condiciones laborales, seguir beneficiando a los poderosos, subvencionar a zánganos que viven del cuento de la nobleza sin dar golpe y que prefiero no nombrar, no por miedo, sino por salud mental.

Ante esta crisis descomunal el gobierno de ZP se gastó en el 2009 365 millones de euros en el contingente español en Afganistán, aumentando en el 2010 un 50% a petición del premio Nobel de la guerra Obama. 57 millones fueron para la Operación Atalanta de lucha contra la piratería en aguas de Somalia, 40 millones en Bosnia, 165 millones de euros costó el mantenimiento de los 1.100 soldados en el Líbano. ¿Y estos eran los del No a la Guerra? Cuantas acciones sociales se podrían haber hecho con toda esta fortuna gastada en la industria de la guerra, cuanto empleo se podría generar con todo este dinero tirado a la basura.

¿Este es el “talante” que tanto nos vendieron en las elecciones? ¿Condenarnos a una vida de trabajo para no poder disfrutar de nuestros últimos días de existencia en condiciones dignas?

Debemos exigir la retirada inmediata de esta impresentable propuesta de Corbacho y sus mariachis neoliberales, manifestarnos, movilizarnos, aunque no quieran los “verticatos”. Reivindicar que se apliquen políticas que beneficien a la clase trabajadora, que protejan sus derechos, que generen y creen empleo; una reforma fiscal que haga que paguen más los ricachones y especuladores; un aumento de las pensiones, adelanto voluntario de la edad de jubilación, que se jubilen más tarde los que tengan rentas más altas, incentivar políticas que integren a la mujer en el mercado laboral y muchas más alternativas a esta aberración de reforma que propone el partido del gobierno, soluciones que al parecer no quieren ver, siendo lo más fácil seguir explotando y machacando los derechos de la clase trabajadora.

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