jueves, 21 de enero de 2010

Haití en el corazón

Miraba a la multitud desde las ruinas de aquella casa blanca, aireada cada día de brisa marina, de un olor a salitre que impregnaba la ropa tendida al sol inmenso del Caribe. Soñaba con encontrar a sus niños enterrados y le decía al periodista que desde anoche no se oían los gemidos del más pequeño llamando a su mamá.

Tanto dolor, tanta miseria de siglos desde los años de la esclavitud cuando les sacaron encadenados por el cuello de la selva de Senegal. Luego vino la lucha por la libertad, contra el colonialismo frances que les llevó a ser el primer país liberado de América. Tanto llanto contenido y lagrimas perdidas en la impotencia han llevado a Marie a conformarse, a vivir en la miseria extrema, mendigando el pan de cada día a un milico mafioso que ha violado, profanado su lindo cuerpo en más de una ocasión.

Ahora esta mujer sigue sentada mirando sus ruinas, esperando que la muerte se la lleve porque ha perdido lo único que la mantenía viva entre tanta tristeza.

Mientras a los lejos se escuchan ruidos de motores, de tanques y botas militares, de helicopteros lanzando proclamas en la voz del enriquecido embajador de Haití en Estados Unidos, los amenazan con que si intentan salir al mar serán detenidos y llevados al campo de concentración de Guantanamo, a la isla hermana de Cuba, donde hay otros hermanos musulmanes encerrados sin juicio, torturados cada día por la mano negra del imperio.

Marie cuando se duerme ya no sueña, ahora no distingue bien el sueño de la vigilia, el llanto de lo que un día fue su risa cuando celebraban el Día de la Independencia y conoció a Jean Paul, aquel joven poeta anarquista asesinado por los escuadrones en una jornada de lucha por la dignidad de su pueblo.

Me voy marchando y vuelvo la vista atrás y allí la veo, sentada, mirando al infinito, su pelo enredado y sus manos entrelazadas, esperando un gemido, una voz angelical que quizá ya no se repita y se quede para siempre en los sonidos de su silencio.

Blog: http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com/

3 comentarios:

  1. Me alegra sabre de su planteamiento de no decaer y seguir en el empeño en el empleo de los tiempos. Felicidades por el bolgo y muy bueno este escrito sobre Haiti. Nos seguiremos encontrando tambien por aqui un abrazo

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