domingo, 14 de diciembre de 2014

La Sima de Jinámar y el encubrimiento institucional de los crímenes franquistas

Un agujero inmundo repleto de asesinados/as, cientos de personas que defendían la democracia fueron arrojadas a la Sima de Jinámar en Gran Canaria, un tubo volcánico profundo que en la actualidad clama justicia y reparación para tantas víctimas del franquismo.

Los trabajos del investigador y espeleólogo, Jesús Cantero Sarmiento, han arrojado algo de luz a una oscuridad premeditada, instigada por las élites oligárquicas y políticas de las islas, que hoy como ayer tratan de tapar el genocidio que se llevó por delante a mas de cinco mil canarios/as, asesinados/as por Falange y el ejército español, unidos en el crimen para imponer una dictadura sanguinaria durante cuarenta años.

Una casta política y judicial del régimen español, que en su criollismo ancestral sigue encubriendo el holocausto fascista en las islas, poniendo obstáculos para que las familias recuperen los restos de sus muertos/as, para que la sima no pase de ser solo un monumento natural, histórico, sin llegar más allá, sin que se conozcan las identidades de las víctimas, los nombres de los asesinos, los integrantes de las brigadas del amanecer, algunos miembros de la alta sociedad canaria, causantes de tantas muertes, sacando a miles de canarios/as de sus casas para torturarlos, violar mujeres republicanas, masacrar a todo un pueblo, asesinarlo salvajemente.

Desde instituciones públicas como el Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Telde, donde está ubicada la Sima de Jinámar, o el propio gobierno canario se hace mutis por el foro, silencian una verdad incomoda, no se plantean una intervención que proceda a la exhumación de los restos, que identifique con pruebas de ADN a las personas que reposan en la triste profundidad de la injusticia, para que puedan tener una sepultura digna, un merecido homenaje por defender la democracia y la libertad.

Ni siquiera la judicatura, ni las fuerzas de seguridad del estado, aún a sabiendas de que en ese lugar hay cientos de personas asesinadas, intervienen para recuperar e identificar sus huesos. Todos contribuyen al encubrimiento de esos cientos, quizá miles de crímenes, generando una de las mayores vergüenzas de la historia de esta tierra, tapando unos sucesos brutales que pasaron hace menos de ochenta años, que siguen vivos en la memoria colectiva de nuestro pueblo, de familiares directos/as de esas desgraciadas personas, que ansían tener al menos una tumba para llevarles flores.

El vergonzoso silencio de cargos públicos como la alcaldesa de Telde, el presidente del Cabildo grancanario, ambos/as del Partido Popular, y del presidente del Gobierno de Canarias de Coalición Canaria, vulnerando e incumpliendo gravemente la Ley de Memoria Histórica, atentando contra la legislación internacional en materia de derechos humanos, dónde los crímenes de lesa humanidad jamás prescriben, teniendo la obligación como representantes públicos de facilitar la investigación, la exhumación, y el reconocimiento con las víctimas y sus familias.

Llama la atención esa dejación premeditada, que sin duda les identifica como herederos del régimen dictatorial, como encubridores del mayor genocidio cometido en Canarias en su historia, procurando no remover ni una piedra para que los apellidos de los asesinos, seguramente con filiación a sus partidos, constructores, empresarios o financiadores de elecciones, jamás salgan a la luz, contribuyendo a una vergüenza histórica sin parangón en esta zona del planeta.

Mientras esos huesos de la sima y los/as de miles de asesinados/as en toda Canarias, casi un millón en todo el estado español no salgan al sol, la democracia jamás habrá llegado, todo será un oscuro montaje para la corrupción y el enriquecimiento ilícito de los sucesores de una dictadura criminal, un engaño, una mentira, sustentada en la tortura, las vejaciones, la muerte, la humillación sobre las familias de las personas brutalmente asesinadas por el fascismo español.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

sábado, 13 de diciembre de 2014

Sin juguetes ni esperanza en la corrupta Navidad española

El presidente de la Casa de Galicia en Gran Canaria se quejaba estos días de que esta Navidad no había juguetes suficientes para tantos/as niños/as sin nada, su grito de rabia resonó en todos los medios de comunicación isleños, ningún político dijo nada, callaron como hacen siempre ante el mal ajeno, ahora que cobrarán jugosas pagas extras, que con sueldos de cinco o seis mil euros al mes duplicados, son una buena entrada para corruptas cuentas corrientes repletas de dinero robado al pueblo.

En las islas, según datos de Unicef, uno/a de cada tres niños/as está en situación de malnutrición, bajo el umbral del empobrecimiento extremo, cifras devastadoras que no son de importancia para la banda política que disfruta de un nivel de vida vergonzoso, que prefiere seguir chupando del bote a costa de la miseria de gran parte de una ciudadanía masacrada, golpeada por una crisis inventada por mafiosos, premeditadamente diseñada para enriquecer a ladrones de la banca y miembros de la banda organizada de los sobres.

Recuerdo cuando apenas tenía nueve años aquel triste Día de Reyes, cuando a mi padre lo despidieron de su trabajo y mi madre me advirtió que en esas fiestas no habría regalos, aquella noche corriendo antes de que cerraran las tiendas para comprarme un microscopio con el dinero que mi abuela les había dado con mucho esfuerzo, la tristeza, el desaliento que ahora tantos años después sienten millones de niños/as en todo el estado español, menores víctimas del hambre y la miseria generada por un gobierno podrido, amigo de fastos reales, bodas gürtelianas, confetis, “leyes mordaza” y otras mierdas.

Esa sensación que te queda cuando abres la nevera y la encuentras vacía, las cartas del banco presionando para que pagues con tu vida la mensualidad de la hipoteca, el usurero criminal protegido por jueces y políticos cabrones, que abusa de personas mayores sin nada, enviando a sus mafiosos cobradores a obtener un dinero imposible, un proceso que siempre acaba en un desahucio violento, a palos y patadas de los insensibles esbirros policiales del régimen.

¿Qué nos queda sino basura y criminales de estado con sus corruptas servidumbres al pie del cañón del desenfreno y la buena vida?

Al otro lado millones de chiquillos/as que este año no tendrán casi nada, solo algún juguete usado de las galas que organiza la mafia para paliar su odio de clase, sus arcaicas creencias católicas, una muñeca rota, un camión desinflado, el trenecito inutilizado junto a una cama sin mantas, una casa sin calefacción, donde el frío, el miedo y la tristeza son cada instante la tónica cotidiana.

El hambre tiene un rostro conocido en un estado arrasado y en manos de psicópatas, suena a posguerra, a beneficencia, a derecho de pernada, a franquismo, a genocidio, a crímenes de estado, a corrupción política generalizada, a suicidios masivos por motivos económicos, a cientos de miles de enfermos/as dependientes asesinados/as por la retirada de sus ayudas, a dolor, a un sufrimiento que se mete en las conciencias destruyendo la esperanza.

Ese cruel envoltorio del sufrimiento nos envuelve a casi todos/as, a quienes sufrimos el terror del fascismo con disfraz de democracia, el robo, el saqueo del patrimonio público, el acoso laboral, la persecución ideológica, los despidos, el desempleo, los desahucios, los abusos de poder de esta gentuza sin escrúpulos para permitir que niños y niñas pasen hambre, perciban la tristeza de unas madres, de unos padres, sin medios para colocar junto al árbol y los calcetines un humilde juguete en la Navidad española de la miseria.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

domingo, 7 de diciembre de 2014

La madrugada tenía olor a salitre cuando se los llevaban

Esa noche se tuvieron que meter rápido en las literas de madera del campo de concentración de Gando, los “cabos de vara” pegaban más que nunca, como siempre, cumpliendo órdenes del sanguinario teniente Lázaro. Los hombres corrieron como pudieron convertidos en sacos de huesos por la mala comida con chinches, la ausencia casi total de agua para beber, la escasa higiene de una ducha masiva y breve por semana.

Los camaradas del consejo de guerra del municipio de San Lorenzo (Gran Canaria), dormían muy cerca en la misma zona de El Lazareto, la antigua leprosería que hacía las veces de infierno fascista, donde cada día se producían muertes por hambre, tifus, gripe o las patadas y palos de los falangistas y sus chivatos.

Aquella tranquila nocturnidad de julio era ventosa, Juan Santana Vega y Pancho González Santana conversaron en baja voz, el indulto de Franco no llegaba y pasaban los días. En el fondo sabían que nunca llegaría, que si llegaba lo ocultarían, eran conscientes de que la patronal jamás les perdonaría las huelgas desde los años 20, las acciones sindicales en las fincas de los terratenientes, el haber ganado unas elecciones municipales por mayoría absoluta, el triunfo de la clase trabajadora en aquel rincón empobrecido del archipiélago.

El chiquillo Valencia les susurró algo desde la litera del fondo, iba bien con sus clases de alfabetización, don Manuel Monasterio, lo tenía adoptado, le enseñaba junto a otros compañeros las cuatro reglas, el alfabeto y algo de historia de España.

Antonio Ramírez Graña no podía conciliar el sueño, daba vueltas en el colchón duro como una piedra, trataba de ver algo por la ventana y la noche era oscura, con un viento atronador removiendo la arena de la cercana playa cercada por alambradas. Al final se le cerraron los ojos y en ese momento escuchó un sonido atronador, pisadas de botas, puertas que se abrían y cerraban, voces rudas que gritaban los nombres de “los cinco de San Lorenzo”. En ese momento supo que había llegado la hora, que el fusilamiento era inminente, el trato de dormirse de nuevo, que todo fuera un sueño, mientras alguien le destapó la sabana sucia, era Manuel Hernández Toledo, que lo miró con lagrimas en los ojos: “Nos llevan hermano, nos llevan para matarnos…”.

Todos se levantaron, se agruparon en torno a sus lechos, eran como 50 hombres, presos, desnutridos, sucios, con miradas perdidas y ojos llenos de lágrimas. Pancho consiguió pedir por sus hijos, por su mujer, que se encargaran de ellos desde el “Socorro rojo”, que no los abandonaran. Juan repartía lo poco que tenía entre los presos, el cinturón, la boina, el lebrillo vacío de gofio. Los demás estaban como petrificados, eran minutos, quizá segundos, que envejecían como un niño ante un horno crematorio, como el final de una historia interminable, un latido de furia, como aquella noche del triunfo ahora perdida en la nebulosa de los meses.

Los llantos inundaron el recinto, Gando sabía lo que pasaba, los miles de hombres apresados intuían que se los llevaban para fusilarlos, ya lo habían hecho antes con los de Telde, con los cinco de La Isleta, tantas almas masacradas, arruinadas en vida por parte de un ejército traidor, una oligarquía corrupta, incapaz de perdonar la lucha del pueblo por sus derechos.

En ese momento terrible se formó una especie de pasillo humano que los despedía, varios gritaban palabras ininteligibles, el resto lloraban, no podía ser que los mataran, no habían hecho nada, solo defender la democracia, la legítima república de los sueños.

El alcalde comunista de San Lorenzo alcanzó a decir unas breves palabras, el joven Juan Santana Vega se despidió de sus camaradas, tantas caras amigas y ojos rojos de sangre, miradas nobles que pudo ver antes de subir al camión de la carne humana, el que llevaba los reos al campo de tiro y luego los cuerpos a la fosa común del cementerio de Las Palmas.

Cuando salieron encadenados se cerró la puerta, solo escucharon lamentos, gritos de los militares y falangistas, el sonido de un motor oxidado, viejo, el olor a gasoil y virginio, una partida para no verlos más, el final triste de una historia rebelde, fraterna, que comenzaba en la alborada de un verano invencible.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Imagen del documental "La memoria interior", sobre los fusilados de San Lorenzo
https://www.youtube.com/watch?v=8Du22IQ-UkM

sábado, 6 de diciembre de 2014

El miedo de la mafia política a quienes luchamos por la justicia social

Ladrones metidos en política criminalizan cualquier acción en defensa de la justicia, acusan a quienes salvaguardamos cosas justas, tratando de hacernos sentir delincuentes, culpables de delitos tan graves como los que ellos cometen cada día desde sus corruptas poltronas.

Exigir mejoras sociales, estar en contra de que la policía expulse de las calles a las personas sin techo, que familias enteras no sean desahuciadas de sus viviendas por la mafia político-bancaria, luchar por un trabajo digno, por derechos sociales conseguidos en los últimos cien años es para esta gentuza un crimen horrendo.

Por eso nos persiguen, nos amenazan con despidos, con dejarnos sin nada, sin dinero, sin casa, sin futuro, condenando a nuestras/os hijas/os a la miseria y el hambre.

Este es el estilo de esta banda de sinvergüenzas: acusarte, maniatarte al terror, enfermarte, conducirte al suicidio, a una desesperación que sufren, sufrimos, millones de personas en todo el territorio donde gobierna la mafia.

Siempre he pensado que como mis padres soy una persona extremadamente honrada, consciente, solidaria, como la inmensa mayoría somos incapaces de delinquir, apostamos por una vida mejor, por un futuro de igualdad, derechos civiles, verdadera democracia y libertad.

Los delincuentes son ellos, los que saquean el patrimonio público, los que roban el dinero de la sanidad y la educación pública, los que cobran en sobres y se enriquecen con el empobrecimiento del pueblo, generando hambre infantil, desempleo masivo, doscientas mil muertes de personas dependientes en menos de un año por falta de ayudas y atención sanitaria.

Ellos son los malhechores, los forajidos, los salteadores, la gentuza que nos da lecciones de democracia en el día de su particular Constitución, la que los ha hecho multimillonarios robando, saqueando, pisoteando los derechos sociales, condenando a la ciudadanía a un futuro de hambre, barbarie y miseria.

No les tengo miedo, no les tememos,  hagan lo que hagan, nos persigan como nos persigan, aunque nos condenen, nos encarcelen, nos asesinen con recortes, criminalizaciones y amenazas, tenemos medios para confrontarlos, denunciarlos, para que el mundo se entere de su vergonzosa calaña.

El miedo lo llevan ellos en su piel, les atraganta sus gargantas, temen perderlo todo, lo que han robado en años de delincuencia de guante blanco, su asqueroso nivel de vida a costa del dolor y el empobrecimiento de millones de seres humanos.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/


sábado, 29 de noviembre de 2014

El peluche del hambre: Preludio de una Navidad española

Venían de ese lugar donde cada día las colas de familias pidiendo comida inundan la calle en la que vivo, traían varios carritos de la compra y uno de supermercado con alimentos, juguetes usados, una bicicleta pequeñita con las ruedas pinchadas, algunos peluches grandes, manchados, un poco sucios, de los juegos de otros/as niños/as, que un día les dieron su cariño, dispuestos al lavado para la noche de reyes, para que otros/as niños/as sin nada no caigan en el desconsuelo, no pierdan la ilusión en ese mundo mágico que también nos están robando, saqueando unos tipos viciosos, unas tipas presumidas, que se peinan con laca y ganan millones cada mes, que viajan en coche oficial, gozan de hoteles de lujo, vuelan en primera clase, gastando el dinero de todos/as con tarjetas visa oro de uso ilimitado.

Los rostros de estas familias cabizbajos, avergonzados por ese trance de no tener, de haber sido saqueados con reformas laborales, desahucios y desempleo generado por un gobierno de sinvergüenzas.

Les miré unos segundos disimuladamente, no quería que se sintieran mal, pero percibí esa desolación de haber perdido todo, de sobrevivir en bancos de alimentos o entidades caritativas.

Caras del hambre, tristes, sin esperanzas de cambio, sometidas a una banda política tramposa, sin escrúpulos, dispuesta a todo, hasta de matar de hambre, de suicidios por razones económicas, para seguir reventando de dinero robado sus vergonzosas cuentas corrientes.

Me quedé unos momentos observando, se perdieron calle arriba, varias madres y padres, una señora mayor muy delgada, gente triste, como millones en todo el estado español, que ven como se acerca de nuevo una Navidad de miseria, hambre y corrupción política generalizada.

Luego en el supermercado un tipo que trabajaba en charcutería predicaba a favor del gobierno, decía que si ganaba la izquierda las elecciones habría una especie de dictadura comunista. El personaje, posiblemente con un contrato basura de menos de 600 euros al mes, insistía en “que valía más malo conocido que otro por conocer, que al menos los gobiernos del PPSOE, aunque robaran, respetaban la democracia”.

La gente lo miraba como aburrida, una señora vestida de negro solo se animó a susurrar algo ininteligible, una crítica a quienes estaban produciendo tanta pobreza. El “ejemplar” empleado con su gorro blanco seguía con su particular mitin, un runruneo aburrido, patético, demasiado monótono, similar al discurso de las televisiones del régimen español, repeticiones ensayadas: bolivarianismo, ETA, terrorismo, marxismo, reparto de la riqueza, cuernos y rabos del diablo rojo, lo de siempre, ahora que echan tanto de menos los coches bombas, los lucrativos votos del miedo, en unos tiempos en que ya todo el mundo sabe que siempre fueron ladrones/as compulsivos/as.

El viento en el exterior removía un ambiente irrespirable, varias familias más bajaban la calle con bolsos vacíos, directos al lugar del reparto. La gran superficie recién inaugurada por flamantes, sobrecogidos/as alcaldes y concejales/as irradiaba ruido de bullicio, ese olor a consumo navideño que ya comienza a impregnar el ambiente de basura, hipocresia y egoísmo.

El niño del peluche sucio y usado esperaba en casa, no le dijeron nada, lo entretuvieron en la habitación del hermano con parálisis cerebral, lo llevaron para esconder los juguetes encima del viejo ropero de la abuela, solo había comido a las 4 de la tarde medio pan con mantequilla, la nevera seguía medio vacía como casi siempre.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

domingo, 23 de noviembre de 2014

Contra el acoso moral, resistencia hasta el final y combate

“(…) Yo quiero seguir jugando a lo perdido, yo quiero ser a la zurda más que diestro, yo quiero hacer un congreso del unido, yo quiero rezar a fondo un "hijo nuestro…”

Silvio Rodríguez – El necio

Jamás asumieron que haya dedicado gran parte de mi vida a luchar en todo tipo de batallas sociales, defender derechos civiles y animales, la recuperación de la memoria histórica, dignificar, rescatar el ejemplo de mi abuelo y sus camaradas asesinados por los fascistas, de cientos de miles de hombres y mujeres masacrados por el régimen franquista, simplemente por pensar diferente y defender la libertad.

Ellos/as desde sus millonarias poltronas nos juzgan, nos observan y evalúan cada cosa que opinamos, que escribimos, que expresamos, siempre que cuestione el vergonzoso estatus quo de un sistema corrupto, de una democracia secuestrada y en manos de atorrantes.

Nunca me perdonarán el no tener miedo, el ser capaz de levantar el puño, movilizarme, escribir, contar en infinidad de medios informativos y foros lo que pienso de esta sociedad podrida, de sus corruptos regidores, de una banda política que vive a cuerpo de rey a costa del hambre, de la miseria de gran parte del pueblo.

La verdad nunca me ha gustado escribir sobre mí vida, el exceso de humildad me puede, prefiero defender al prójimo, a quienes sufren las consecuencias de esta estafa que llaman “crisis económica”, “recesión” y otras mierdas inventadas para cortarle el cuello a millones de personas, hundirnos en un círculo vicioso de desempleo, desahucios, hambre infantil, violencia policial y esa forma de terrorismo que mata lentamente a la gente humilde.

Un plan criminal que solo persigue explotar, aprovecharse del río revuelto del empobrecimiento generalizado, para que seres sin escrúpulos se enriquezcan generando muerte, desnutrición, suicidios masivos por razones económicas, desesperanza y terror.

Nunca he tenido miedo a pesar de las fascistas represalias que vengo sufriendo en los últimos años, el tener que cambiar mi número de teléfono para evitar las llamadas anónimas con amenazas cobardes, el ver peligrar mi sustento económico y el de mi familia, de aguantar todo tipo de degradaciones donde trato de ganarme el pan de mis seres queridos, humillaciones vergonzosas que vienen de personajes siniestros/as, que ocupan cargos públicos en una “moderna democracia” europea, agresiones que asumo y combato con el mismo coraje y valentía que llevó a mi abuelo, Francisco González Santana, al pelotón de fusilamiento un 29 de marzo de 1.937 en el campo de tiro de La Isleta (Gran Canaria).

Su miedo es que no tengamos miedo, que resistamos, que no agachemos la cabeza ante tanta gentuza, sobres, maletines repletos de billetes de quinientos euros, favores y prebendas. Ese miedo les oprime el pecho, no pueden entender que existan personas que luchamos por un mundo mejor sin pedir nada a cambio, que ocupemos una parte importante de nuestras vidas en tratar de construir una nueva sociedad, dar sin recibir, apostar por la solidaridad como una forma de ternura revolucionaria.

No sé qué pasará, que sucederá en este intento de estrangulación de mi vida, pero lo que si tengo claro es que jamás me rendiré, que lucharé hasta el final, sin tregua, siempre desenmascarando a los/as culpables de los abusos de poder que ahora sufro.

Ese ladrido de fieras heridas que trata de masacrarme me enorgullece, me demuestra que voy por el buen camino, cabalgando sin tregua, galopando hasta enterrarlos/as en el mar.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

viernes, 21 de noviembre de 2014

El dolor de Carmen Martínez de 85 años, desahuciada en Madrid por un gobierno de sátrapas

El inmenso sufrimiento de esta buena mujer nos estremece el alma, jamás a quienes gobiernan el estado español y ejecutan sus premeditados planes de enriquecimiento, pisoteando derechos humanos elementales.

Esta imagen de la señora Carmen, una anciana de 85 años, desahuciada hoy en Madrid, por una troupe siniestra de casi una decena de furgones policiales, denota los niveles de degradación y corrupción de este desgraciado país o como le quieran llamar: estado, nación, cueva de ladrones, nido de mierda…

Mi indignación al ver las imágenes de este vergonzoso desahucio es compartida por millones de personas de todo el mundo, que han podido contemplar en los informativos de tv esta nueva humillación, esta nueva provocación a un pueblo masacrado por las políticas de una gentuza sin escrúpulos.

Se quejaban del terrorismo, de los coches bombas, de sus execrables muertes, pero ahora lo practican, lo ejercen sin cortarse, lo ejecutan con metodología de alto nivel, la que mata lentamente, las que nos conduce al suicidio por razones económicas, la que apoya a mafiosos prestamistas, quitando la vivienda a personas humildes.

No sé qué decir, la garganta se me enreda, se me seca, en un sentimiento de tristeza y emoción, solo me queda mostrar mi apoyo solidario con Carmen, mi abrazo fraterno en la distancia, mi rabia y absoluta desolación.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La perfecta maquina de robar entre monterías y putas caras

En el estado español se encarcela a militares que denuncian la corrupción en el ejército, se sanciona a bomberos, a personas honradas y justas, que se niegan a participar en el miserable acto de terrorismo que supone un desahucio.

La  “democracia consolidada” que pregonan los amigos del dinero fácil, los sobres, las sanguinarias monterías, cacerías con orgía incluida, putas caras y tarjetas blacks, en un régimen que no es más que un inmenso contenedor de basura y corrupción política, el espacio propicio para el robo, para el saqueo del patrimonio público, condenando a millones de familias a sobrevivir sin ingresos, con prestaciones de miseria, consiguiendo con sus políticas que ya casi cuatro millones de niños/as estén pasando hambre,  sobreviviendo bajo el umbral de la pobreza extrema, que el desempleo bata récords históricos, que infinidad de personas enfermas dependientes estén muriendo por la vergonzosa retirada de las ayudas del estado.

Un país, por llamarlo de alguna forma, que permite que cientos de miles de demócratas estén enterrados como basura en un número incalculable de fosas comunes, cunetas, pozos y simas volcánicas, protegiendo y encubriendo a torturadores, policías fascistas y asesinos de lesa humanidad, responsables directos del brutal genocidio franquista, el mismo que ahora sus herederos del gobierno justifican, ignorando a la justicia internacional que los reclama, que exige su inmediata extradición para ser juzgados.

Cada día un nuevo escándalo marca nuestra triste cotidianeidad, infinidad de personajes funestos rellenan los espacios televisivos entre Pantojas, Aguirres, Blesas, Sorias, Cospedales, Granados, Fabras y un inacabable elenco siniestro de nombres que nos ruborizan el rostro, sumergiéndonos en un ajeno pudor que esta banda jamás podrá sentir.

Quizá no sean humanos o perdieran esa capacidad de empatía con las personas que sufren, que sufrimos, que luchamos a pecho descubierto por alimentar cada día a nuestros/as hijos/as, que no salimos de la pobreza, que no vemos, que pueda existir un futuro de amparo, protección, derechos, democracia y verdadera libertad.

Ese tremendo dolor, esa sensación de estar gobernados por delincuentes sin escrúpulos, la sentimos millones de personas, una inseguridad, un hartazgo que nos está conduciendo a no tener nada que perder, a un estallido social que arrase por tanta miseria humana de coche oficial y prebenda.

Una percepción que se hace evidente cuando hablamos con vecinos/as, con amigos/as, con gente desconocida que te encuentras en el transporte público, en la tienda de comestibles, en el centro de salud, que te manifiestan en muchos casos con lagrimas en los ojos, que ya no aguantan más, que no pueden conseguir esa comida para los/as chiquillos/as, ese halo de esperanza para que esta inminente Navidad sea más alegre, más feliz que la del pasado año, más optimista y sin ese sabor a sangre y tristeza en la boca.

A los/as culpables de este drama humanitario, de un genocidio social, de una masacre provocada de forma premeditada en un proceso ilimitado de recortes, reformas laborales y abusos de poder, solo les importa seguir enriqueciéndose a manos llenas. No se avergüenzan, ni sienten, ni padecen, nos ignoran, nos humillan con sus pelotazos, sus gastos desproporcionados “en negro”, “en B”, sus juergas, masajes caros, cenas de cinco tenedores, hoteles de lujo y otras zarandajas propias de frívolos/as millonarios/as, en una farsa que destruye las vidas de millones de ciudadanos/as, que nos arrastra al abismo oscuro del sufrimiento, la injusticia y la sinrazón.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

domingo, 16 de noviembre de 2014

Permiso para asesinar, también para robar el patrimonio público

Al hermano pueblo argentino del que me siento parte, a su dignidad y justicia universal.

¿Cuál debe ser la cantidad de imputados/as por corrupción para que un partido político sea considerado una organización criminal?

Esta pregunta al frío viento del invierno sintetiza, resume lo que está sucediendo en los últimos años en el estado español. Un régimen con todo tipo de escándalos cuyos protagonistas son altos cargos del gobierno, de comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos, que están robando el patrimonio público, saqueando hasta el último céntimo de un país destruido, masacrado por una casta política sin escrúpulos, sin pudor, que está conduciendo a todo un pueblo a la más vergonzosa de las miserias.

Un funcionamiento mafioso de partidos teóricamente democráticos genera inseguridad y desconfianza en la ciudadanía, en las millones de personas que sufren las políticas de esta gentuza, sus recortes sociales, desahucios a palos de los esbirros policiales, desempleo, desnutrición, decenas de suicidios por razones económicas cada semana, mientras estos delincuentes aparecen en los canales televisivos pidiendo disculpas cada vez que son descubiertos, tal como hizo el antiguo rey Borbón, cuando se fue a Botswana con su amante alemana a cazar elefantes y se partió la crisma.

Cada día un nuevo caso de corrupción que inunda todo de basura y pestilencia, sobre todo al partido gobernante, ese hibrido de la dictadura franquista convertido en “demócrata de toda la vida” por el fascista Manuel Fraga. Un conglomerado de residuos fecales que invaden nuestra desesperación por no llegar a fin de mes, la preocupación de no tener comida para nuestros/as hijos/as, de vernos sin nada, sin trabajo, sin sueldo, sin dinero, sin casa, sin pan, gracias a estos pandilleros del coche oficial, los sobres, las tarjetas blacks y las putas caras.

Sufrimos ese terror que nos deja la boca seca, cuando vemos de lo que son capaces estos cuatreros, como nos roban los derechos, los servicios públicos que tantos años nos costaron construir, mientras se llenan los bolsillos de dinero robado, inflando sus cuentas corrientes en Suiza con la sangre del sufrido pueblo, con nuestro dolor, nuestros derechos sociales saqueados premeditadamente, atracados impunemente desde los despachos de estos viciosos psicópatas.

Este régimen cleptocrático construido en los umbrales del franquismo por la misma banda de ladrones que asesinó a un millón de antifascistas, en una transición que “dejó todo atado y bien atado”, por supuesto para seguir robando a manos llenas, donde el propio presidente, el falangista Adolfo Suárez, sabía a la perfección junto al etílico Borbón, que en la Argentina se iba a asesinar a 30.000 personas, que los sanguinarios militares del criminal general Videla irían casa por casa, escuela por escuela, fabrica por fabrica para a masacrar a parte de su propio pueblo, respaldados, según documentos secretos en manos del Diario Público, por el ultraderechista y corrupto gobierno español.

La impunidad de los asesinos franquistas es total, el gobierno los protege, los oculta, los encubre de la justicia internacional para que no sean juzgados por crímenes de lesa humanidad. Los ladrones de guante blanco no van a la cárcel, son indultados y si entran salen a los pocos meses para disfrutar del capital substraído, un botín de miles de millones de euros malversados de los presupuestos del estado.

El país de nunca jamás se llama ahora España, su particular Peter Pan es un presidente pasmado, ridículo, patético, torpe, estúpido, indecente, pero con la suficiente inteligencia para servirle fielmente a la delincuencia financiera internacional, matarnos de pobreza y dolor, logrando para orgullo nacional de los miembros de su partido, que en pocos meses más de cuatro millones de niños/as estén pasando hambre, sobrevivan bajo el umbral del empobrecimiento extremo.

¿Cuál debe ser el límite de la paciencia de todo un pueblo para salir a las calles y encarcelar a los culpables de este atraco a mano armada contra nuestro futuro?

Las preguntas nos golpean como brisa indolente nuestras mejillas, la revolución de la justicia y la dignidad nos espera, solo falta tomarla de la mano dulcemente, inundar la noche de claridad y esperanza.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

sábado, 8 de noviembre de 2014

Personas migrantes en camiones de basura: Así se vulneran los derechos humanos en España

Tirados en la arena con casi treinta grados de temperatura durante más de cuatro horas, rodeados de policías armados hasta los dientes con mascarillas, concejales, alcalde y otros miembros del ayuntamiento del PP de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), que los miraban con caras de pocos amigos, seguramente pensando: ¿A qué coño habrán venido estos negros apestosos, infectos de enfermedades contagiosas a nuestras inmaculadas playas, reservadas para quien paga las copas y las juergas nocturnas de cualquiera de los atestados hoteles y discotecas de Maspalomas?

El sol y playa en una zona altamente especulativa, donde cientos de sinvergüenzas (“gentes de bien” para la casta política) hacen y deshacen, destruyendo en menos de veinte años parajes naturales de incalculable valor ecológico, para que personajillos sin escrúpulos, constructores, turoperadores, poceros y miembros de la oligarquía, descendientes de los sanguinarios conquistadores de las islas, se hayan hecho de oro arrasando playas vírgenes, montañas enteras con endemismos vegetales únicos, llenando de miseria humana cada rincón de un archipiélago repleto de imputaciones y casos de corrupción política, donde se ha cobrado en sobres, bolsas de plástico y maletines por otorgar licencias de obra, por todo tipo de pelotazos vinculados con el turismo, que han convertido esta tierra en una nueva Marbella, donde todo vale para que unos pocos se enriquezcan y destruyan nuestro futuro.

Luego de esta vigilancia exhaustiva sobre estas humildes personas enfermas, cansadas, exhaustas del largo viaje, esas malas caras de los uniformados y sus jefes del coche oficial, concluyeron, después de una inmensa pesadilla en la arena, que debían obligarlos a subir a un putrefacto camión de la basura, para ser trasladados como perros abandonados, como residuos fecales, hasta la comisaría más cercana de una tercermundista España miembro de la Unión Europea, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que incumple tratados internacionales de derechos humanos, maltratando a personas inocentes en Ceuta, Melilla o Canarias, cuyo único delito ha sido traspasar una frontera de odio y terror para buscar una nueva vida.

Este fue el recibimiento de este grupo de empobrecidos inmigrantes que llegaron a esta playa después de estar varios días a la deriva, personas valientes con ganas de progresar, de conseguir trabajo honradamente para mandar dinero cada mes a sus desgraciadas familias, sacar adelante y dar estudios a sus hijos/as. Cuestiones tan básicas, elementales y legítimas, que no entran en la cabeza del partido gobernante de este municipio, de la delegada del gobierno, Hernández Bento, del presidente del Cabildo, José Miguel Bravo de Laguna, todos del PP, que han tratado de tapar esta ignominia, este gravísimo atentado.

Ahora todo son vergonzosos discursos en los medios de comunicación, la delegada del gobierno dice molesta “que sí, que sí, que le parece mal ese trato”, pero no hizo ni hace nada, nadie dimite, nadie es cesado de sus cargos por pisotear derechos civiles, hasta el prócer presidente del Cabildo del multimillonario clan Bravo de Laguna muestra su malestar, crítica que los medios de comunicación internacionales y estatales coloquen en sus portadas las imágenes horrendas de ese sucio camión repleto de personas maltratadas, no el millón y medio de euros que se gastó de las arcas públicas para que la selección norteamericana de baloncesto echara un partidito en Gran Canaria, por supuesto a costa de las miles de familias isleñas que viven en la miseria, el desempleo, los desahucios y el hambre infantil.

Eso al parecer si debe ser noticia para este triste preboste, no la miseria moral de los miembros de su partido que humillaron y vejaron a ese grupo de inmigrantes, paseándolos en el camión de la mierda por su turístico municipio, exponiendo a los cuatro vientos de este destruido litoral la baja calidad humana de sus dirigentes políticos y policiales.

Ahora estos hombres viven recluidos en un calabozo mientras ya les tramitan la extradición. Un amigo solidario, que también vino en patera hace unos años, fue a verlos ayer, me dijo que estaban destrozados, deteriorados por el duro viaje, por tantas horas al sol, mientras les buscaban el sucio transporte para seguir pisoteándoles su dignidad como seres humanos.

Los políticos responsables ahora disfrutan de sus lujosas mansiones o se desplazan en sus cochazos de alta gama. Al otro lado la mayoría del pueblo canario comprobamos como nos roban los derechos, destruyen nuestra tierra, nos conducen a un abismo de barbarie y desnutrición.

El problema será que no habrá suficientes pateras o barcos, tablas de salvación para salir huyendo de la falta de comida, del sufrimiento, del terror colonial, tal como hicimos en otras épocas, quizá esta vez no lo hagamos, nos quedemos para luchar, tengamos que recurrir para liberarnos a una revolución social, a una insurrección popular que barra del mapa tanta basura.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/